La lista del nuevo Gobierno de Rajoy

El día que Rajoy se decida a hacer la crisis de su Gobierno, que está tan quemado como los montes de España, a nosotros no nos va a pillar por sorpresa porque esa necesidad la vamos a repetir todas las semanas, hasta que el presidente ‘hable inglés’, como David Cameron. En realidad el presidente debería anunciar esa decisión de una reforma a fondo de su Gabinete por el bien del país y por su propio interés porque regresar este lunes a Moncloa con las manos vacías y sin menor novedad, mientras la oposición le espera en las Cortes con la cantinela de Bárcenas -y sin hablar de los ERE o de las comilonas de la UGT-, es algo temerario por más que haya indicativos económicos que hablan de mejora de la situación española, pero sin exagerar.

No vamos a utilizar aquí -como hacen otros por la cara- eso de un ministro me ha dicho, sin decir el nombre, o un alto cargo del PP me ha contado, sin decir el nombre, que Rajoy piensa quitar a este y nombrar a este otro, porque los pensamientos del presidente del Gobierno son ‘inescrutables’, como los caminos del Señor. Pero sí vamos a decir qué ministros se deberían ir y la lista de los nuevos ministrables, recogiendo algún rumor, por si la sugerencia le encaja a Rajoy, ahora que el presidente parece ensimismado con La Vuelta ciclista a España. He aquí la lista y luego alguna explicación:

-Vicepresidente primero y portavoz del Gobierno: Josep Piqué

-Vicepresidente Segundo de Economía: Miguel Arias Cañete.

-Ministra de la Presidencia y Secretaria General del PP: Soraya Sáenz de Santamaría.

-Ministro de Justicia: Federico Trillo.

-Ministro de Interior: Jorge Fernández.

-Ministro de Exteriores: Jorge Moragas.

-Ministro de Defensa: Pedro Morenés.

-Ministro de Hacienda: Álvaro Nadal.

-Ministra de Educación: Lucía Figar.

-Ministra de Fomento: Ana Pastor.

-Ministro de Trabajo: Esteban González Pons.

-Ministro de Sanidad: Juan José Güemes.

-Ministro de Agricultura: Ramón Luís Valcárcel.

-Ministro de Industria: José Manuel Soria.

Se deben de ir, en nuestro modesto entender, los que han dicho que quieren ‘dejar la política’. Es decir los salientes fijos deberían ser: Gallardón, Wert y Montoro, y Mato por la cosa de Gürtel. Y por motivos similares, y como ella ha declarado que ganaba más dinero con su profesión de abogada del Estado -¿de este Estado, y no le da vergüenza?- que en la política, debería dejar la secretaría general del PP María Dolores de Cospedal, tras subírsele a las barbas a Rajoy, un lugar donde ya están instalados otros como el mismísimo Artur Mas.

Quizás la ministra de Trabajo, Fátima Báñez, debería descansar y prepararse para regresar a Andalucía -están buscando líder en el PP del sur- con vistas a la romería del Rocío de 2014, a ver si la Blanca Paloma le da un destino más sosegado y con más éxitos. Y no sabemos bien si sería bueno que García Margallo debiera a su vez encabezar la lista de las elecciones europeas de 2014, una vez que su locuacidad mitinera, tan poco útil para la diplomacia, le podría dar resultados porque ha demostrado que desde luego él no es Metternich, como nos lo confirmará Chencho Arias que de esto sabe un montón. Lo cierto es que la imagen exterior de España va de mal en peor, y lo de la ‘marca España’, ha sido un sucedáneo de la ‘alianza de civilizaciones’ de Zapatero.

El ministro de Defensa, Morenés, es transparente y no hace ruido, como Fernández en Interior. Sin embargo el titular de Industria, Soria, que triunfa en el turismo y vive en un eléctrico sinvivir no se sabe si ya añora las bellas islas Canarias.

Como tampoco sabemos si Luis de Guindos está cansado de la crisis económica y financiera y de pelearse con Montoro y a lo mejor quiere volver a la empresa privada, porque él es otro de los que pierden dinero como ministro, aunque puede que alguien le diera en su momento alguna compensación.

Y la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría quizás debiera pasar a un plano más discreto porque la política y la comunicación no son lo suyo, y aunque mantiene intacta la confianza de Rajoy sí debería permanecer en el Gobierno, junto a su jefe, y de paso ir al PP y ocupar la secretaría general, sustituyendo a su enemiga, la Cospedal, y tomando las riendas del partido para ocupar así un lugar destacado en la carrera de la sucesión de Rajoy, por si el presidente se cansa, o por si lo empitona un juez, lo que no sería de descartar. De esa manera Soraya sería el ‘plan B’ de Mariano.

Tenemos que decir que los dos mejores ministros del Gobierno son sin lugar a dudas Miguel Arias Cañete -a quien lo quieren llevar a las elecciones europeas o la presidencia del PP andaluz- y Ana Pastor, por lo que merecerían una promoción. Y puestas así las cosas no sería de extrañar que algunos de los ministros de los tiempos de Aznar se integraran en el Gobierno, como podría ser el caso de Trillo o de Piqué. Y por supuesto hay que cesar el director del CNI por espiar a Pedro J., según parece, y fallar en Marruecos y Gibraltar. Como Mariano es bastante perezoso y remolón le hemos hecho la lista del Gobierno, una especie de quiniela de 14 resultados, que bien merecería el pueblo español. Ánimo Mariano y al toro, que es un ratón.