Los ricos son optimistas
En las playas de la política y en las cenas por donde deambulan bronceados los poderosos del poder no se da mucha importancia a la corrupción. Más bien al contrario se considera que eso son las cosas de la política y aseguran que Rajoy aguantará y que poco a poco, y con la ayuda de la recuperación económica, el PP podrá recuperar el pulso electoral. La derecha económica y financiera no ve en peligro a Rajoy y en estos días brinda al anochecer por la recuperación de la Bolsa y por la caída de la prima de riesgo (ayer estaba a 269 puntos), como síntomas de un otoño mejor y mucho más esperanzador que ‘desarmará’ dicen ellos la oposición nada constructiva de Rubalcaba y del PSOE.
El comentario general es el de ‘Rajoy no es el mejor, pero no hay otro y no tiene un adversario de peso’. De hecho sólo consideran su enemigo al diario El Mundo y a su director Pedro J. Ramírez de quien dicen que está muy solo, porque se ha peleado con todo quisque y con todos a la vez, pero por lo que se oye que sigue siendo el tormento de Rajoy, una vez que su diario se lee todavía en las filas del PP y le da armas y argumentos a la oposición. De esa manera, y porque en esa derecha económica y financiera hay mucho que tapar, se dice que Pedro J. es ‘el demonio’ y que hay que cuidarse mucho de él, aunque algunos incluso se atreven a pronosticar que Rajoy acabará con él. ‘Pedro J. ha pactado con el golfo de Bárcenas’, nos dice un rico mientras enciende un habano y saborea a los postres un café.
La derecha española es así. Se enciende con Gibraltar y traga lo que le echen de corrupción y mal gobierno con tal de que sigan los suyos en el poder. Y se declaran juancarlistas pero no tanto monárquicos y también creen que la Corona está a salvo y que con el divorcio en ciernes de Urdangarin ya todo está arreglado. En cuanto a lo de la Corinna y su casoplón de El Pardo, nada de nada ‘los Borbones son así’. Es decir el Rey también seguirá a pesar de los pesares como Rajoy al frente del Gobierno y del PP. Y además Rubalcaba es un chollo porque es ‘muy feo y todo un perdedor’.
O sea que el Régimen está podrido pero aún se puede recauchutar a nada que mejore la economía y regresen los inversores de fuera, y renazca el ladrillo y la construcción de entre las cenizas de las hipotecas ‘sub prime’. ¿Y Cataluña? Tampoco hay problemas: ‘a los catalanes se les tapa la boca con dinero, y ya está’.
¿Y el pueblo cabreado, en paro y endeudado hasta las cejas? Pues sobre el pueblo los ricos dicen: ‘pues el pueblo, precisamente por sus dificultades, está asustado y no se va a mover por miedo a que las cosas vayan a peor, no van a salir a la calle y además ahora a los sindicatos los han pillado también con la mano metida en las cajas del dinero’. Con lo que lo del otoño caliente tampoco lo ven en las altas esferas. Todo lo contrario, reina el optimismo y dicen que en cuanto Merkel gane las elecciones el crédito volverá y con ello la gran recuperación del PP.
Vamos que ya está todo arreglado o en vías de solución, y que el único problema y el único enemigo del Gobierno es Pedro J. Eso es al menos lo que se dice en las playas de postín, las cenas de los poderosos y en los campos de golf. Además no creen ni por asomo que en España el bipartidismo se vaya a acabar: ‘a nada que se recupere un poco la economía, ni Rosa Díez ni Cayo Lara, despuntarán, porque España no está para aventuras ni para correr el riesgo de la inestabilidad’. ¡Ahí queda eso! ¡Vivan las caenas! En España nunca pasa nada y todo seguirá igual. Eso al menos es lo que piensan y lo que quieren los ricos. Veremos que ocurre y si no han confundido sus deseos con la realidad.








