Sara Baras, a pesar de todo
Ahí está la gaditana, en la cantera de Marbella al anochecer. Haciendo paradas en el aire como si fuera la modelo de Rodin. Moviendo las manos como palomas en celo, galopando con los pies, repicando los tacones, abriendo los brazos al cielo, de luto en la seguiriya y de blanco en la solea como una divina cariátide que se escapó del Partenón para ponerse a bailar. Ahí está la gaditana, la diosa del baile español, seria, profunda y generosa, ejemplo vivo de la verdadera ‘marca España, que su fracasado comisario, el tal Espinosa de los Monteros, no sabe gestionar por las carencias propias y la misión imposible que le acaban de encomendar.
A pesar de la mala política y los malos políticos, España sigue y avanza en medio de la dificultad y de los escándalos variados de la corrupción como los que ahora se reactivan en la información con el desfile con el desfile veraniego ante el juez Ruz de Arenas, Álvarez Cascos y Cospedal. Los que serán interrogados por el caso de Bárcenas de la financiación ilegal del PP como testigos invitados y bajo juramento para hacer su particular exhibición de la pérdida de su memoria y, en definitiva, no decir la verdad sobre la financiación ilegal del PP que desveló el tesorero infiel, Luis Bárcenas, quien en la cárcel de Soto del Real está por sus manos largas, mala cabeza y actitud lenguaraz.
No se esperan nuevas revelaciones aunque los tres invitados por el juez -que ya veremos si llegan a algún careo con Bárcenas que está loco por un cara a cara con Cospedal- corren el riesgo de caer en la falsedad si luego se demuestra que no dijeron la verdad.
No habrá sorpresas aunque Álvarez Cascos tiene de los nervios a la cúpula del PP por si el asturiano, maltratado por Rajoy, Aznar y Cospedal, se decidiera a decir la verdad aunque ello incluya, por su parte, el reconocimiento de que ya en su tiempo las cosas en el PP se hicieron mal. ¿Se atreverá Cascos a decir la verdad? No da la impresión, por más que tiene mucho menos que perder que el ínclito Rajoy y que los documentos de la doble contabilidad no dejan margen a la duda ni al error. Porque esa contabilidad ‘B’ está escrita de puño y letra del exgerente y extesorero, y todos los datos contrastados dicen que son verdad, y algunos pagos de los dineros negros del partido figuran inscritos con el apunte de ‘por indicación de J.M.’, lo que señala a José María Aznar, sin duda el padre de esta doble contabilidad que heredó y mantuvo intacta el mismísimo Rajoy.
Con estos líos que van del PP al PSOE y de ahí a CiU, o a la UGT y hasta la Corona y el Gobierno, Comunidades y Ayuntamientos, con este espectáculo lamentable ¿cómo se va a promocionar la Marca España? Y menos aún con un flamenquito de medio pelo paseado por Bruselas con vinillo de Jerez y taquitos jamón y con un número de la Marca dos que descalifica a los catalanes. Y por si algo faltara ahora llorando como plañideras al grito castizo de ¡Gibraltar español!
Eso sí la Bolsa y la prima de riesgo empiezan a subir y decir que este país puede haber tocado fondo y, poco a poco, estar a punto de salir del enorme agujero de la recesión. O ¿acaso estamos ante un espejismo del verano? Alguna vez tendremos que salir a flote del fondo de los mares del Sur. Como sale cual Afrodita de las aguas nuestra Sara Baras bailando en el patio del Capitolio de la Atlántida y marcando, como una diosa que es, con elegancia y solemnidad, su majestuoso compás. Sara Baras, Sara España, Marca Sara. Lo demás son ganas de marear.








