Cospedal y Soraya
Se llevan a matar y el día menos pensado las encontramos a las dos tirándose de los pelos en el ascensor de Génova 13. Hablo, claro está, de Soraya y Cospedal las dos responsables de la mas que desvergonzada política de comunicación del PP, la una desde la Moncloa y la otra desde la secretaría general del PP y ambas con las manos metidas en RTVE donde han hundido la audiencia y donde han derivado los telediarios hacia las crónicas marcianas de sucesos y de efemérides, y los debates a personajes de cuarto nivel, que es la talla y el currículum que ostenta la secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez Castro. A la que aún estamos esperando para que desmienta la denuncia del director del diario El Mundo, Pedro J. Ramírez, de que ha sido seguido y acosado por fuerzas de seguridad del Estado (¿las que controla Soraya?). Callan luego otorgan.
Y solo falta por saber que han sido los servicios de información que controla la Soraya los que han pedido el indulto del pederasta marroquí que el Rey Juan Carlos le solicitó a Mohamed VI, y que le fue concedido en el reciente viaje del monarca español a Marruecos, lo que ha levantado en el país vecino una oleada de protestas, y con toda la razón, y lo que ha empañado el viaje del Rey de España a Rabat, cuando parecía que la cosa había ido muy bien, y que incluso el monarca alauita había sido muy generoso con España. Puede que demasiado en lo que al caso del pederasta se refiere porque ahora el Rey marroquí tiene que rectificar, pero al pájaro que le echen un galgo porque en la jaula ya no está. El pájaro podría haber sido un agente secreto español, y si no que nos lo cuente Soraya, que en las playas de Portugal estará huida de España y después del ridículo que todos hicieron en el debate de Bárcenas por culpa de los SMS de Mariano, por la boca muere el pez.
¿Y Cospedal? Pues la Cospe andaba vestida de blanco y sentada en la tribuna del Congreso donde mas de uno la mentó, y ahora estará por las playas de Marbella preparando su declaración, bajo juramento, ante el juez Ruz, que la ha citado para el día 14 a ver que cuenta de Bárcenas, como puede que su marido, López del Hierro –que también aparece como donante en los papeles del ex tesorero del PP-, también esté preparando su declaración sobre el caso de su sueldo, a través de su sociedad Hilo de Inversiones, que recibía del banco Liberbank como consejero inmobiliario, algo que es mas que sospechoso por varias razones.
Primero porque Ignacio López del Hierro fue consejero del Grupo Industrial de la Caja de Castilla-La Mancha (CCM) que acabó en la quiebra e intervenida, cuando Cospedal era jefa de la oposición manchega (asunto que no parece tener controlado el muy astuto Carlos Segovia). Por ese motivo resulta de todo punto indecente que un consejero de la CCM –aunque sea del grupo industrial- que se fue a la quiebra sea luego contratado, por un banco como Liberbank que fue el que se quedó con la Caja manchega, después de su salvación por el Banco de España. López del Hierro estaba con los que hundieron la Caja y con los que se la quedaron tras las ayudas pertinentes del Estado, mientras su señora Cospedad tiene que ver con la fundación de la Caja Manchega, y su marido –por el que ella pone la mano en el fuego- Cobra a través de la famosa sociedad Hilo de Inversiones, donde tienen a pachas El Cigarral.
Y siguiendo el hilo y facturas y la pretendida asesoría del sector inmobiliario podría aparecer una incompatibilidad manifiesta, una vez que López del Hierro a la vez que a Liberbank también era consejero de Renta Corporación, nombrado por el inefable Blas Herrero, el del cheque de los 200 millones, del que ya le quedan menos, y que lleva escondido en el bolso la falsa Margarita Seis Dedos cuando van a cenar los Herrero en El Paraguas con López del Hierro y Cospedal. El mismo López Del Hierro que se fue huyendo de la Renta Corporación cuando se decretó concurso de acreedores, dejando al lechero Blas en la estacada, después del beso de judas que Cospedal le dio al amo de Kiss FM- la que tampoco va muy allá-, también conocido como el pelmazo de La Finca.
Y a no olvidar en todo esto el intento fallido de Cospedal de colocar a su marido –coleccionista de consejos de administración a la sombra de la parienta- en la Red Eléctrica nacional, asunto que paró Soraya con la peor intención, aunque la de Valladolid no tampoco está para tirar cohetes porque no ha tenido empacho en colocar a sus amigas en empresas del Estado con una manifiesta incompatibilidad, como pronto en el Congreso de los Diputados se sabrá.
Cospedal ha salido muy tocada del caso Bárcenas –y eso que fue ella, según se cuenta, la que le contó a Pedro J. lo de sobresueldos a granel, presumiendo que ella acabó con esas prácticas-, porque además tiene sobre sus espaldas lo de la comisión toledana de los 200.000 euros que el ex tesorero relató al juez entregando papeles sobre el caso. Mientras que Soraya está encantada porque sale en las encuestas bien situada, por encima de Aguirre, Gallardón y Cospedal, como posible sucesora de Rajoy. Aunque nos tememos que si cae Mariano su vicepresidenta no tendrá en el PP la menor oportunidad, porque está ligada en cuerpo y alma a su jefe. Que es lo mismo que le pasa Cospedal. ¿Y Rajoy? Pues por lo visto el presidente se ha recluido en un espantoso torreón de Pontevedra desde donde envia SMS a sus pupilas –no escarmienta después de lo de Bárcenas- que un día de estos veremos publicados. En todo caso, la portada de El Mundo sobre López del Hierro ha gustado mucho en la Moncloa y en Soto del Real. Además esto anuncia que ese culebrón continuará.








