Alfredo tampoco dice la verdad
Este es el tiempo de las mentiras políticas. Por el mar corren las liebres y por el monte las sardinas. Rajoy no dice una sola verdad sobre Bárcenas aunque lo torturen, y Rubalcaba lo mismo sobre lo que ocurre en el PSOE. Ayer en una entrevista río en “El País” con Javier Moreno y sus muñecos, el líder del PSOE solo dijo una verdad: que quiere volver a ser el primer candidato socialista en las elecciones de 2015. Todo lo demás que contó fueron mentiras, medias verdades, o escapadas al monte o a la playa, pero nada de contar la verdad y además se le nota.
Aunque lo que mas me impresionó fue ver en la fotos la caótica mesa de su despacho de secretario general del PSOE de la calle Ferraz, con decenas de desordenadas carpetas amontonadas por todas partes. Así va el partido. Imaginamos que una de ellas será sobre lo que mintió del PSC, otra sobre las mentiras de Griñán, otra sobre sus barones, otra sobre los ERE de Andalucía, otra en relación con el palacio real, otra de sus conversaciones con Rajoy. Pero nada, el secretario general no dice la verdad y nos promete moción de censura si Rajoy no acude pronto y bien al Parlamento a explicar sus SMS a Bárcenas y todos los documentos originales que el ex tesorero le ha entregado al juez.
Rubalcaba habla y habla sin parar, mueve las manos como si un muñeco de guiñol se tratara, tiene aspecto de haberse escapado de una viñeta de El Pulgarcito, y una ambición y un optimismo sin límites porque aún cree que ganará las elecciones de 2015, y que echará a Rajoy y al PP del poder, tras conseguir un pacto con IU, como en Andalucía, o un ‘tripartito’ al estilo catalán con IU/ICV y ERC. Vamos cree que tiene una oportunidad, sobre todo ahora que Griñán está en franca retirada porque teme su imputación en los ERE de Andalucía (por eso ha preparado su sucesora con tanta urgencia).
¿Qué le ha dado tanta moral a don Alfredo? Pues muy sencillo: la confesión de Bárcenas y el ataque frontal del diario “El Mundo”, sobre el que Felipe González le ha dicho a Rubalcaba que no se apoye en Pedro J. porque si lo hace él abandonará el PSOE; y también le ayuda la mala marcha de la economía y el paro porque considera que las mejoras de la situación que ahora anunciará el Gobierno son muy escasas y no garantizan la recuperación. Y que a finales de este año España estará peor de lo que estaba cuando se fue Zapatero. Y ese será el punto de inflexión con el que el PSOE espera superar al PP en las elecciones europeas de 2014, que consideran la tumba de Rajoy, por el duro castigo electoral que se llevará el PP.
Ahora bien, Rubalcaba da la impresión de que les está rezando a todos los santos del cielo para que él no tenga la obligación de presentar su moción de censura contra Rajoy, porque esa cita en el Parlamento le puede salir bastante mal. Para empezar no tiene programa de Gobierno, salvo decir que hay que subir impuestos a los españoles, empezando por el de patrimonio para terminar de arruinar a las clases medias de este país, que son las que pagan el desastre de los políticos. Además la moción de censura le obliga a presentarse él como candidato a la presidencia del Gobierno en la Cámara, lo que no gustará en su partido a todos los que le están pidiendo que adelante las elecciones primarias.
O sea, estamos huérfanos: ni Rajoy funciona, ni Rubalcaba tiene un programa para progresar y para que la UE no nos expulse del euro. Y para colmo ninguno de los dos dice la verdad. Menos mal que el Rey a regresado a España con un éxito rotundo en su viaje a Marruecos, donde Mohamed VI lo agasajó y lo arropó en sus muchos problemas y enfermedad, ante la mirada luminosa de su principito Mulay Hassan, lo que ha sido bueno para el monarca español, en estos días de tribulaciones y en los que, como hemos visto ahora en Bélgica, se ha puesto de moda la abdicación.








