El Rey de Bélgica se va, el español medita

Se está poniendo de moda lo de la abdicación de los reyes de las monarquías europeas. Hace pocas semanas fue la reina Beatriz de Holanda la que abdicó a favor de su hijo Guillermo, y ahora ha sido el Rey Alberto de Bélgica el que ha anunciado que lo hará el próximo día 21 del presente mes en favor del príncipe Felipe. No hace mucho, también, que la Reina de Inglaterra sentó junto a su trono en un acto oficial al Príncipe de Gales, Carlos, y a su esposa Camila, un gesto que fue interpretado por muchos como un paso hacia la abdicación de la soberana inglesa. Mientras, en latitudes ajenas a las europeas el Emir de Qatar, también ha anunciado que abdicará a favor de uno de sus hijos.

El argumento utilizado en todos estos casos ha sido el de la edad y la salud de los monarcas salientes, y también el de la necesidad de una renovación en beneficio de los jóvenes príncipes de los que, como en el caso de España con don Felipe de Borbón, se dice que son la generación mejor preparada para acceder al trono.

Sin embargo en nuestro país, y a raíz de los escándalos del caso de Urdangarin y de la princesa Corinna, y también de los varios problemas de salud del Rey don Juan Carlos, se ha especulado con la posible abdicación del monarca español, entre toda clase de rumores políticos y cortesanos sobre esta posibilidad. Lo que, según algunas fuentes próximas al ministro de Justicia, Gallardón, se estaría estudiando con sigilo. Y ahí incluida una ley especial para ‘aceptar la abdicación del Rey’ ante las Cortes Españolas, puesto que en España existe un vacío legal para ello.

Otras personas cercanas a la Corona serían favorables a que don Juan Carlos diera ese paso poniendo como argumento su salud y, a la vez, el inicio en España de un nuevo tiempo político que se anuncia como una segunda transición, para que el Príncipe don Felipe asumiera el trono en esta nueva etapa. De esa manera, el Rey se despediría aclamado en Las Cortes con un discurso sobre los logros de su tiempo y un mensaje al Príncipe sobre cambios y la nueva etapa del que sería su reinado. Asimismo, esta decisión pondría un punto y aparte en los escándalos que afectan ahora a la Corona -y que en algo relacionan a la Jefatura del Estado- y, de paso, se buscaría un estatus ‘cómodo’ y con cierta inmunidad para el Rey saliente, según lo preconizan algunos ‘estrategas’ del entorno de la Zarzuela. Aunque esos mismos cortesanos que a día de hoy parecen favorables al relevo, reconocen que el Rey no está por la labor de dejar pronto la Corona, salvo que se agravara su enfermedad, o que aparecieran nuevos escándalos.

Lo cierto es que el prestigio y la imagen de la Familia Real se han deteriorado mucho en últimos meses como lo prueban encuestas y los abucheos que han sufrido algunos miembros de la Familia, y ahí incluida la Reina doña Sofía que parecía al margen de todos los problemas. Sin duda, el caso Urdangarin ha sido el detonante de esta situación, acompañado de la sensación ciudadana de que la Infanta Cristina no se somete a la legalidad como cualquier otro ciudadano, sino que la protege el Gobierno y sobre todo el fiscal. El caso de la Princesa Corinna y de su mansión en El Pardo, se ha convertido en otra cuestión que ha dañado a la Corona y mucho se teme que otros escándalos o informaciones delicadas puedan salir y empeorar la situación de la monarquía española.

Se ha llegado a decir que si las cosas empeoran entonces sería tarde para la abdicación y el gran problema ya no sería del Rey sino de la monarquía. De ahí que algunos monárquicos destacados estén a favor de la abdicación cercana en el tiempo para ‘salvar la monarquía’, con el argumento de la buena imagen y preparación del Príncipe. Una idea que, según algunos observadores, apoyan la Reina doña Sofía y la princesa Letizia, temerosas ambas del discurso de la República, que no para de crecer en la política, a la izquierda y también en la derecha, donde muchos ciudadanos han relacionado la enorme crisis económica y social y la corrupción a la clase política e incluso a la Familia Real. Discurso republicano que entre otras cosas solicita un ‘referéndum’ sobre la Monarquía o la República, una consulta clara y directa que nunca se hizo al inicio de la transición.

Por ello la noticia de la abdicación del Rey Alberto de Bélgica da pie a nuevas especulaciones sobre la posible abdicación del Rey de España. Lo que hoy no parece estar en la agenda política del momento, pero que tampoco hay que descartar.