Pedro J. y Aznar van a por Rajoy

Como preguntar no es ofender, ahí va eso: ¿están Pedro J., Aznar, Aguirre y Zaplana preparando un golpe de mano en el PP contra de Rajoy; o preparando el lanzamiento de un partido político con el título de Partido Liberal Español? Silencio en la noche, ya todo está en calma, el músculo duerme, la ambición descansa.

Y dicho esto vamos a entrar en materia porque en los medios de comunicación de Madrid se ha desatado un profundo malestar en contra de Rajoy por sus ayudas al Grupo PRISA (su aparición en París en un tinglado montado por Cebrián ha causado estupor). Ayudas que se dice canaliza la cotorraparlachina de la Moncloa, es decir Soraya Sáenz de Santamaría, también llamada ‘Sorayita tiene un ratón chiquitín’, a cambio de favores de El País a Rajoy.

Como los que, por ejemplo, le hicieron corriendo a palos a Aznar, después de la reaparición del ex presidente del Gobierno. El argumento de los monclovitas para ayudar a El País y PRISA en su lucha contra su enorme deuda de mas de 3.000 millones de euros, es el de neutralizar al diario y el de que en España éste es el único Grupo y el único periódico que se puede leer y que influye  fuera de España (sobre todo en la UE), porque El Mundo es un diario sensacionalista y no tiene calidad, y ABC y La Razón son dos panfletos del PP.

Bueno se va a poner Pedro J. y bueno está Aznar, con esto de los amores ‘que matan’ de Rajoy con PRISA. Que recuerdan, justo es decirlo, a los de El Mundo y Pedro J. con Zapatero en las pasadas dos últimas legislaturas. Y que tienen otra justificación muy clara en la campaña muy dura del diario El Mundo en contra de Rajoy.

Es decir, todos tienen su parte de razón. Rajoy se va con Cebrián porque Pedro J. lo corre a palos y quiere colocar al frente del PP a Aznar y Aguirre. Y los de El Mundo califican a Rajoy de traidor que se pasa a PRISA y al mismísimo Felipe González, con el que Rajoy se ha visto en el más absoluto secreto, lo que se considera un ‘casus belli’ tanto por Pedro J. como por el mismísimo Aznar.

¿Atacarán Aznar y Pedro J. la Moncloa, o montarán el Partido Liberal, para desguazar al PP como ocurrió con la UCD? A día de hoy nada hay que descartar. Pero si Aznar está ‘cabreado como una mona’ -como decía Lombao su entrenador- con Rajoy por: su política económica; lo mal que llevó lo de Gürtel y Bárcenas; y sus amores con Cebrián en PRISA. Pues imaginen el rebote que habrá pillado con la escena del sofá, a media luz y en la Moncloa, que se ha descubierto entre Rajoy, en el rol de doña Inés, y Felipe González, en el de Don Juan.

Lo que puede haber sido la última gota que derrama la paciencia de Aznar. Y el mayor motivo de ira de Pedro J. al que ‘Glez.’ -así lo llamaba Umbral- le calificó de “canalla” más de una vez. O sea, mucha atención con todo esto que puede ser el preámbulo de una guerra total y civil en el seno del Partido Popular.

Sobre todo porque Aznar y Pedro J. -su trayectoria lo avala- son de armas tomar y nunca mejor dicho. Con lo que habrá que estar atentos a las maniobras de El Mundo y a los próximos discursos de Aznar, porque uno y otro van a tronar. Y el pobre Rubalcaba con esos pelos y sin enterarse de la misa la mitad, convencido de que Glez. y Cebrián le han puesto los cuernos con Rajoy y que lo suyo -bastante tenía ya con los cuernos del PSC catalán- va más bien mal, camino del desastre total.

No, si ahora va a resultar que Mariano Rajoy es un político del centro progresista, o más bien socialdemócrata y federal (también se reúne en secreto con Artur Mas). En realidad solo le faltaría hacerse del Barça para completar su metamorfosis existencial.