Zapatero, ‘mejor se está sin decir ná’

Ya tenemos a los tres expresidentes en danza. González, el gran sabelotodo, dispuesto a arreglar Europa entera por su cuenta. José María Aznar repartiendo mandobles en el PP, y Zapatero que ha salido al ruedo -en el día que por fin se abre la puerta grande de Las Ventas- para decir que él es un caballero que no criticará a Rajoy (como ha hecho Aznar), lo que es una manera de criticar a Aznar, como González critica a Rajoy. Y para añadir Zapatero que él nunca hará nada que pueda perjudicar a España. Le faltó añadir a ZP: ‘porque ya la he perjudicado bastante’.

A la memoria viene aquella breve conversación que se le imputa a Manolete con su mozo de estoques en el hotel Palace de Madrid, donde su asistente le dijo el diestro de Córdoba que permanecía largo tiempo mudo en su sillón: ‘maestro que bien se está callao’; a lo que Manolete respondió: ‘mejor se está sin decir ná’. Pues eso Zapatero, mejor estás sin decir nada porque de este drama de España eres el primer responsable y autor, por haber negado esta crisis económica gigantesca que tenías delante de las narices para ganar las elecciones de 2008 (inolvidables las mentiras del que fue su ministro Solbes, frente al certero Pizarro), y perder tres años cruciales que luego nos han llevado a la actual postración. ¿Acaso no fue ZP quien dijo que la crisis de las hipotecas ‘sub prime’ de USA no afectarían a las hipotecas de España? Claro que fue ZP, el mismo que nos colocó en la Champión mundial por encima de Italia y en los talones de Francia, el que anunció sin pestañear que ‘el sistema financiero de España es ¡el mejor del mund0!’ Menudo adivino, menudo profeta, menudo campeón.

Y que vamos a contar de cómo Zapatero abrió la puerta oscura de la independencia catalana con aquello de ‘apoyaré en Madrid lo que apruebe el Parlamento catalán’ -renunciando a la soberanía nacional española-, o lo de la nación ‘discutida y discutible’, lo que está en el origen de la crisis catalana. Hay muchas más cosas de la catastrófica presidencia de Zapatero que merecerían, por ejemplo, un artículo de Millás sobre el Dios de la izquierda y las andanzas de sus políticos favoritos, promotores de los GAL (con torturas, secuestros y ejecuciones) o Filesa y Roldanes, o esos indultadores de banqueros, amigos de la OTAN o de los escudos antimisiles y otras guerras como la de Afganistán etc. Porque el partido PP-PSOE hace tiempo que ya está empatado, como bien saben los ciudadanos cada vez mucho más lejos de la política y de los políticos. Pero la famosa herencia de Zapatero ha batido todos los récords de fracasos de la transición. Y ha dejado a su partido, el PSOE, en el borde de la destrucción, como lo recordaba la otra noche Aznar y con razón.

Y a no olvidar el desprecio de ZP por la libertad de expresión -con desvergonzadas ayudas a sus amigotes- o su falso pacifismo que empezó con la retirada de Irak y acabo metiendo de cabeza a España en la guerra de Afganistán, igual de cínica o peor que la de Irak, o con la ruinosa compra de material de guerra, o la aceptación del escudo anti misiles -para hacerse perdonar en Washington- sin pasar por el Parlamento. Menudo izquierdista y pacifista que se fue indultado a sus banqueros de cabecera en plena crisis financiera y de los desahucios a granel. Menudo progresista de cartón piedra que no ha tenido la prudencia de irse a su casa tras el desastre que ha dejado detrás de sí y que se ha colocado en el Consejo de Estado que él reformó para ventaja propia y de los suyos.

Y todavía tiene el desparpajo Zapatero de presentarse en público diciendo que los otros ex presidentes son malos, pero no él porque está callado sobre lo que hace Rajoy. Pero ¿qué iba a decir? Si hasta en su partido le critican la reforma constitucional relativa a la estabilidad de las cuentas del Estado? Sin duda este ZP ha sido el peor presidente de la transición (el mejor no fue Aznar, como dicen en el PP, sino Adolfo Suárez) y puede que de la Historia de este país, excepción hecha de los dictadores. De manera que no sabemos a cuento de qué esta reaparición, para ¿hablarnos otra vez de su buenísmo cínico y tontorrón? Como lo dijo Manolete: ‘mejor se está sin decir ná’. Y si se empeña en decir algo debería ser para pedir disculpas por el desastre de su presidencia y por el legado que nos dejó y que está en el origen del vigente desastre nacional. ‘La tierra es del viento’ sentenció el filósofo Zapatero mientras miraba pasar las nubes al anochecer, esperando que le llegaran de Oriente las últimas noticias sobre el índice Nikkei.