El diablo (Aznar) anda suelto

Ha dicho el arzobispo de Madrid, Ángel María Rouco, que les hacen falta exorcistas para espantar al diablo que anda suelto por la capital del Reino. La que dicho sea de paso ha sido dejada de la mano de Dios, como abandonada a su suerte parece España ante la ausencia notable de un presidente del Gobierno y de un líder de la oposición. En realidad Rajoy y Rubalcaba no existen sino que son dos ectoplasmas que alguien controla a distancia, y a los que la sola presencia de Aznar en tv les ha provocado un ataque de pánico, como si hubieran visto al mismísimo diablo, al maligno, del que habla el cardenal Rouco con tanto respeto y tanto temor.

Había expectación ayer en Las Ventas con Finito, Morante y Pereda pero los toros no dieron juego y los toreros, con la sola excepción de Perera, tampoco venían con muchas ganas. Tan es así que la diosa Del Sol del torero cordobés sentó en barrera al chavalín de Finito (de gris perla y plata cosido por Santos) como si supiera de antemano que no había ni peligro, ni nada. “Mátalo ya papá”, decía aburrido el chaval que va para torero. A la salida el presidente del Senado, Pío García Escudero -de lo mejorcito que circula por la política- se encogía de hombros como diciendo: “no pudo ser, fallaron los toros” y entonces se escuchó decir: “en España, el único toro bravo que embiste y por derecho es Aznar, ¡ese sí que es un miura!”.

Don Pío sonrió y no como el presidente del Congreso, Jesús Posada, que ha perdido su sentido del humor y que, agradecido con su amigo Mariano, le ha hecho el teléfono a José María Aznar entre los pitones diciendo que uno se va para no volver. Y el día menos pensado y de una corná podemos ver a Posada subido en  el frontispicio del Congreso de los Diputados, como vimos hace poco a los ecologistas de Greenpeace que burlaron la seguridad. El lunes 27, precisamente, visita Aznar el Palacio de las Cortes al frente del comando de FAES y vamos a ver si don Jesús recibe al expresidente del Gobierno a portagayola, o se mete en un burladero para evitar la embestida de semejante ejemplar.

Hace años y antes de pasarse a Zapatero, Raúl del Pozo nos dijo en casa de Rosa Bernal -’la matahari’ de los polancos- en presencia de Camilo José Cela y a propósito del ardor guerrero de Aznar en la guerra de Irak que: “Aznar iba a entrar en Bagdad subido en un tanque con Bush y Blair, y que los tres serían aclamados como libertadores por el pueblo iraquí” (sic). Ahora es Pedro J. el que dice que Aznar va a entrar en Génova 13 a caballo, como el general Pavía en el Congreso, y camino de la Moncloa, lo que se está temiendo Rajoy y por eso se ha llevado la cama al búnker que arregló Palomino, el cuñado de Felipe, para casos de emergencia nacional.

Porque a Rajoy, como a los militares inéditos en combate, el valor solo se le supone. Y además da la impresión de que se le ha roto el mecanismo que lleva dentro y que le hace repetir como un autómata sus dos frases favoritas: “no se puede gastar más de lo que se ingresa” –”las gallinas que entran por las que salen” como diría José Mota-, y lo de “no pienso cambiar el rumbo de mi política”. Como si la nave capitana de Rajoy tuviera algún rumbo -está a lo que le mande Merkel desde el almitantazgo de la UE- lo que nos parece imposible porque hace tiempo que el buque de la Moncloa navega a la deriva sin timón.

Aznar, el hombre/hombre del bigote transparente, es un crack. En los toros y a falta de embestidas no se hablaba de otra cosa y a las mujeres aficionadas las vuelve locas Aznar con esa mirada penetrante y feroz capaz de paralizar, como la cobra imperial a sus presas, al más pintado que se atreva a hacerle frente dejándolo petrificado como si estuviera ante un pelotón de fusilamiento.

De momento a los de Prisa el hombre/hombre les ha lanzado un misil, con un Drone que le habrá prestado Bush, que los ha puesto patas arriba al decirles ‘urbi et orbi’ que están al borde de la quiebra. Luego y cabreados por la embestida los de El País le dedicaron ayer una portada a Aznar llena de mentiras en la que decían “el Gobierno y el partido popular dan la espalda a Aznar por su deslealtad”.

O sea Posada y Montoro son todo el Gobierno (de momento Gallardón, jugando a caballo ganador, ya se ha pasado al bando de Aznar) y todo el PP.  Lo que prueba que la citada quiebra de Prisa no solo es económica sino también moral. Basta ver que en el sitial que ostentaba Maruja Torres en El País han colocado a un paniaguado que no sabe ni escribir, ni pensar. Al contrario de lo que dice El País, y de lo que tarde y mal manipula ABC, la reaparición de Aznar ha sembrado el pánico en el PP y en la Moncloa. Y también en el PSOE-Rubalcaba reconoce que le produce ‘espanto’- y en CiU a Durán le tiemblan las piernas. Mientras que por el Madrid de los Austrias, el barrio preferido del diablo al que tanto teme el cardenal, ya se escuchan las coplas del Tempranillo, que cantó Carlos Cano y decían así: “quien lo diría,/ que un Rey manda en España,/ quien lo diría./ Mientras en la sierra manda,/ José María”. Pues eso, José María, bien por sevillanas o por bulerías.