Casillas echó a Mourinho

Lo que mal anda mal acaba. A Mourinho le han perdido su mala educación, sus malos modales, su chulería y autoritarismo. Se creyó el rey del Mambo y se equivocó y ahora dice él y nos dice Florentino que el portugués no soportaba la presión (sic). Cuando la presión, la tensión y la bronca ha sido lo que ha utilizado Mou a su paso por el Real Madrid frente a todo el mundo. Empezando por el Club, hasta que echó a Valdano, siguiendo por los árbitros, la UEFA, los periodistas y hasta los jugadores del Club en el que creó un clima irrespirable, con aires de maestro ciruelo que daba premios y castigos a las estrellas del fútbol mundial a los que él trataba como parvularios.

Mourinho fue contratado como el antídoto de Guardiola, para dar la réplica al mejor Barça de todos los tiempos y fracasó. Aquí en España y en la Champion League, donde él pensaba que iba a conseguir la décima Copa de Europa del Madrid, y la tercera de su carrera pero se estrelló. Dejar como dejó a Casillas castigado en el banquillo por una venganza personal en los días decisivos del Galatasaray y del Borussia -en solo dos partidos de estas eliminatorias Diego López encajó ¡siete goles!-, fue un error decisivo por el que el Madrid no llegó a la final de Wembley.

Y el autor de ese enorme error fue Mourinho.

El rey de la bronca y de la presión que ahora se queja, el pobre, de las críticas de la prensa a la que ha despreciado desde que llegó al Real Madrid. Entre otras cosas negándose a comparecer en numerosas ruedas de prensa de partidos claves del Madrid, o actuando en otras con su desprecio y chulería. Llegando, además, en el campo de juego a agredir físicamente en el Camp Nou -le metió el dedo en el ojo- al actual entrenador del Barcelona Tito Vilanova. Algo que se vio en todo el mundo por televisión y que ha causado un daño irreparable a la imagen y el prestigio del Real Madrid. A eso que tanta risa le causa a Mourinho del ‘señorío’ del Madrid. Señorío que nunca tuvo el portugués.

Es verdad que el Real Madrid, como dice Florentino, está en la élite y los máximos niveles del fútbol español, europeo e incluso mundial. No en vano tiene una plantilla muy cara y excepcional, pero el Madrid ha perdido señorío y tampoco hizo un fútbol de máxima calidad ni espectacular, como el del Barça de Guardiola, o el Bayern de Heynkes. La fórmula de Mou era el resultado de una mezcla entre la defensa italiana y el contra ataque inglés, y eso es todo.

Podemos decir que el espectáculo del Real Madrid en los últimos tres años ha sido el que Mou organizaba fuera del campo, con sus salidas de todo y peleándose contra todo el mundo. Hasta llegar a la locura de acusar a la UEFA de una conspiración en contra del Madrid. Se acuerdan de aquella rueda de prensa donde decía una y otra vez: ‘¿por qué, por qué?’. Pues muy sencillo, el Madrid no ganaba porque no jugaba bien y porque el culpable de esa pésima situación era Mou.

Florentino sabía lo que les esperaba cuando contrató al portugués pero el entrenador luso, jaleado con el ‘¡a por ellos, oé, oé, oé!’, se pasó de frenada y convirtió su cruzada en bronca permanente, hasta que la acabó llevando al interior del vestuario blanco, y ese y no la prensa, ha sido su máximo error. Y ahí y no en otra parte está la tumba de Mou. Se puede decir que Casillas -como capitán del equipo y líder natural de los blancos- ha echado a Mourinho. El lamentable espectáculo que Mou dio en la Copa del Rey haciendo méritos para su expulsión en un partido crucial y dejando vacío el banquillo que casi lo ocupa Casillas, ante el desconcierto total de Karanka, fue la puntilla y la prueba final de la irresponsabilidad de Mou.

Se va Mourinho, se va el caimán, fracasado en el primer club del mundo, que recuperará el señorío -Ancelotti lo tiene- y puede que el liderazgo europeo y español. Y que se cuide el portugués de no repetir en el Chelsea sus errores y desplantes en el Madrid porque en la capital española ha enturbiado su fama, entre otras cosas por la manga ancha que le dio Florentino (habría que escuchar ahora a Valdano), quien justo es decirlo también se equivocó. Lo que no ha querido reconocer en vísperas de las elecciones del Madrid en las que, por el momento, no tiene adversario de postín. Por lo que no estaría mal que, marchado Mourinho, Florentino hiciera ante la prensa y la afición su particular ‘mea culpa’, reconociendo que en muchas cosas y con Mourinho se equivocó.