Cebrián echa a Maruja Torres de ‘El País’

Se veía venir, desde que Maruja Torres se atrevió a criticar a Juan Luis Cebrián cuando el último ERE del diario ”El País” en el que el consejero de Prisa vino a decir, como en título de la película de los hermanos Coen ‘No es país para viejos’, que había que echar a los mayores del diario y que la cosa económica estaba muy mal, para todos salvo para él, naturalmente. Y Cebrián, finalmente, se comió fría su venganza contra la escritora esperando que llegara a su fin (ahora en junio) su contrato de colaboración para decirle a través de su cooperador necesario en el ‘crimen de Maruja’, el tal ‘Javier Moreno y sus muñecos’ y demás bonus de sus directivos, que tenía que abandonar las páginas de opinión y que le ofrecían una serie de reportajes que la gran señora de la columna rechazó y en ese mismo momento abandonó ”El País” y su Redacción.

El título de su último artículo parecía cantar una premonición: ‘Ignominia’. Eso es lo que han hecho con ella a la que tanto deben en esa casa donde, sin lugar a dudas, era por fuerza y genialidad la mejor pluma del diario. Y los lectores la echarán de menos, y entre sus excompañeros habrá de todo pero mucho nos tememos que brille la falta de solidaridad con la escritora, máxime en estos tiempos tan difíciles para la lírica y la profesión. Desde luego si Maruja quiere asomarse a estas páginas de Internet aquí tiene un sitio, que a buen seguro no le faltarán a esta rebelde con causa, sin pelos en la lengua y con una fuerza y brillantez inusitada.

Cebrián no es el único en eliminar a columnistas independientes que no bailan al son del pandero editorial de cada casa, y esos modales cínicos y cobardes que han utilizado con Maruja en ”El País” -el pretendido cambio de opinión a reportajes (a su edad de 70 años)- es una fórmula habitual, que ya hemos vistos en otros diarios como “El Mundo” o el “ABC”, porque en los malos tiempos que corren los editores o los amos de las redacciones no quieren que nadie se les escape de la doctrina oficial y menos aún que se atrevan a discrepar en sus artículos con la línea empresarial y la editorial de cada casa.

Vamos a ver qué hacen y dicen sobre la expulsión de Maruja los que hasta ahora eran sus compañeros de la contraportada en el diario ”El País”, empezando por Vicent y siguiendo por Millás, Grandes, Rivas o Montero porque no debían consentir semejante infamia a Moreno ni a Cebrián. Y si fueran coherentes con lo que ellos escriben también se deberían de marchar. Meses antes ya cayeron otros colaboradores externos como Ridao (por criticar a Rubalcaba) o Santos Juliá, también por lo de los ERE, pero esta vez estamos ante un caso crucial que afecta al corazón mismo de la Redacción donde Maruja Torres era un bastión de libertad.

Su caso revela, además de la venganza personal de Cebrián y el aviso al resto de la Redacción, el deterioro moral y editorial de ”El País”, que se une al fracaso empresarial y a una muy confusa línea informativa y editorial que desde un presunto progresismo, se ha puesto al servicio de los poderes fácticos de la derecha y más que complacientes con el Gobierno de Rajoy y con el PSOE de Rubalcaba, es decir: casa con dos puertas, o dos amos, mala de guardar.

Pensarán los dueños del diario -recitando lo de ‘Torres más altas cayeron…’- que esto no tiene importancia y que dentro de unas semanas este episodio o incidente será agua pasada que no mueve molino, pero se van a equivocar. Primero porque el vacío que deja Maruja será muy difícil de ocupar, y después porque eliminando al mensajero quedan en evidencia ante la libertad. Y que se cuide y mucho Andrés Rábago, ‘El Roto’, otro que se atrevió a criticar a Cebrián y que no debería de callar ante esta ‘Ignominia’. Aunque sabemos que si ‘El Roto’ reacciona tendrá que poner sus barbas a remojar.