Aznar y el fin de España

Lo de la independencia de Cataluña está caliente pero tenemos la impresión que ocurre algo más que nadie nos cuenta y que, de una extraña manera, lo ha sugerido José María Aznar al pedir que PP, PSOE y UPyD hagan una declaración conjunta en compañía del Rey Juan Carlos en defensa de la nación española. Lo que no se sabe si es para salvar a España, frenar a Artur Mas, arropar al Rey, o para ponerle unas banderillas negras a Rajoy a ver si reacciona de una vez ante el desafío catalán, o si se trata de una propuesta para abordar todo esto a la vez. En todo caso iniciativas como la sugerida por Aznar -que está muy activo- le dan cada vez mayor importancia al discurso de Nochebuena que pronunciará el Rey el próximo día 24.

Ahora bien he aquí algunas interrogantes: ¿Cómo se entendería que el Rey don Juan Carlos, que es el Jefe del Estado, apareciera firmando o amparando un escrito partidario en compañía de solo tres partidos, que Aznar califica de nacionales o constitucionales? ¿Está el Rey necesitado de apoyos políticos? ¿Está pasando algo que no sabemos y sobre lo que guardan un misterioso silencio Rajoy y su Gobierno? O puede que sólo estemos ante un arrebato de “patriotismo” de Aznar.

No parece que José María Aznar esté preocupado por el fin del mundo que según los Mayas llegará hoy en forma de meteorito incandescente que chocará contra la Tierra. Pero lo que si teme el ex presidente del Gobierno y líder de FAES es el fin de la nación española y por ello y con ciertos tonos apocalípticos, al estilo de la emisora del mandril Losantos que lo entrevistaba, Aznar hizo un dramático llamamiento al PP, al PSOE y a UPyD para que, con la colaboración del Rey don Juan Carlos, firmen una declaración donde expresen su compromiso para mantener la nación española. Dice Aznar: “Una declaración de tres partidos nacionales, incluso la participación de la Jefatura del Estado, es una fórmula deseable porque se ve el compromiso de toda la nación de mantener la nación”.

O sea, según Aznar la nación española está en peligro por culpa del desafío secesionista de Artur Mas y de su pacto con ERC, y el presidente Rajoy que está callado como un muerto al respecto, da la impresión o que no se entera de lo que ocurre o que considera que Aznar exagera y que en España no pasa nada grave ni hay un peligro de ruptura de la nación.

Pero el presidente de FAES no parece estar de acuerdo con los silencios y el inmovilismo de Rajoy y dice que el Gobierno debe preparar su respuesta y actuar inmediatamente: “No hace falta llegar a la convocatoria de una consulta o de un referéndum ilegal para actuar contra los que toman esas decisiones”, concluye Aznar, quien afirma que el desafío secesionista catalán constituye, tras el golpe de Estado del 23-F, y los atentados del 11-M de 2004 en Madrid, el tercer acontecimiento más grave de la transición porque pone en peligro “la continuidad histórica de España”.

Lo que sí es cierto es que Rajoy debió pararle los pies a Mas nada más comenzar el desafío al Estado y a la legalidad, y debió, en su día, responder con datos al ataque falaz del nacionalismo cuando se dijo desde Cataluña aquello de “España nos roba”. Y cierto es que FAES hizo un interesante informe que desmontaba parte de la impostura del pretendido “déficit” de la balanza fiscal catalana, pero faltaba otra parte sobre la balanza comercial, de servicios de estado, activos, turismo etc., que nadie desde el gobierno ni desde el PP se ha molestado en hacer y que demostraría que Cataluña es la gran beneficiada de sus relaciones económicas globales con el resto de España y el Estado.

Pero Rajoy es como es, y siempre que estalla un petardo o desafío lo primero que hace es refugiarse y luego, poco a poco, comienza a reaccionar y a veces demasiado tarde. Tuvo una oportunidad muy clara cuando Artur Mas lo amenazó en la Moncloa pero el presidente del Gobierno de España no reaccionó, reculó, y luego, un mes más tarde, cuando ya no tenía arreglo, ni posibilidad de una respuesta contundente al catalán, lo contó.

Aznar es una de las personas que mejor conoce -o creía conocer- a Rajoy y ahora da la impresión que ahora está algo decepcionado o sorprendido por ciertos comportamientos de su sucesor al frente del Gobierno y del PP. Ahora bien, sorprende que Aznar hafa esa propuesta de declaración tripartita con la participación del Rey, lo que de producirse abriría un grave problema con el resto de todos los partidos españoles, aumentaría la alarma sobre Cataluña y, a la vez, pondría el foco del debate político en la figura del monarca. Y sorprendería que Aznar haya hecho semejante iniciativa sin el consentimiento previo de Rajoy y de la Casa Real, y no digamos del PSOE o de UPyD.

Pero como el ex presidente español y del PP sigue teniendo gran ascendencia en el seno de su partido y es escuchado con interés en la opinión pública española sus palabras no deberían caer en saco roto, y sobre todo merecen una aclaración sobre si son fruto de una espontánea iniciativa, o si por el contrario están en línea con algún otro movimiento de fichas en el tablero político del Estado, o forman parte de una extraña “confabulación”.