El PP desembarca en TVE

Como era de esperar el Gobierno del PP ha nombrado al frente de los Servicios Informativos de RTVE a un mediocre y fanático de la derecha española, con la mili hecha en Telemadrid  lo que ya es un aval, al servicio de Esperanza Aguirre y de la famosa y falsa  conspiración del 11-M que el tal Samoano propagó a las órdenes de “la banda” de Aguirre, Acebes y Zaplana,  entonces en contra del que parecía ala más moderada en el PP de Rajoy.

Pero eso les da igual en la Moncloa, pelillos a la mar. Es como lo del alumno de Jiménez Losantos en la COPE furiosa -y episcopal el que llamaba traidor y “maricomplejines” a Rajoy-, el tal Nacho Villa, amigo de Cospedal que recaló al frente de la tv de Castilla La Mancha. Da igual es todo a juego con el penoso Consejo de la RTVE y de la Agencia EFE: mediocridad, fanáticos de la derecha y por supuesto gentes de medio pelo, monclovitas de sueldo y de cargo oficial y obedientes del poder. Ese es el talante del PP. Pero ¿qué se esperaban?

De momento, y al margen de otras averías de gestión con Bankia a la cabeza, este Gobierno del PP ha dañado la democracia de este país y en solo siete meses de manera sorprendente. El desprecio al Parlamento, el asalto a RTVE, el desdén al periodismo y libertad de expresión, el intento de ensuciar el Poder Judicial con Dívar y otras manos largas, los indultos a los dirigentes corruptos de CiU, y la amnistía a los delincuentes y defraudadores de primer nivel. En  suma todo un compendio de disparates cocidos en Moncloa en estos siete meses que pronto darán mucho de qué hablar.

Pero siendo esto así hay algo todavía más preocupante: la clara ausencia de una firme y poderosa oposición, y de unos medios de comunicación de corte democrático. Los que desde la derecha están en el aplauso facilón a ver que les cae, con excepción de El Mundo que se mofa a ratos de Rajoy; y los del PSOE con la Sexta hundida y Prisa a la cabeza están de rodillas haciendo los ERES de turno y a las espera de los favores del Gobierno y las grandes empresas del Estado (repásese el último artículo de Cebrián).

No hay nada que hacer. Ahora en Moncloa están eufóricos porque Monti les ha ayudado a combatir a Merkel pero los problemas del país, la galopante recesión y la imparable indignación social van a salir a flote por encima del miedo y la sumisión. Y entonces será el momento de poner a prueba a estos fantoches de la propaganda oficial. Y el Gobierno novato aprenderá que el solo halo del poder no es suficiente para mandar y gobernar. Y que, cuando te rodeas de memos obedientes, antes de lo que te imaginas lo pagas. Bien porque su incapacidad o sus complejos les impiden actuar como el poder espera de ellos, bien porque la revuelta democrática y social estallará. El tiempo pone a todos en su sitio y sobre todo en momentos tan difíciles donde el talento y los valores sociales y democráticos son cada vez más necesarios y algo necesario para dar ejemplaridad cuando se les está pidiendo a los ciudadanos unos sacrificios difíciles de soportar.