Los héroes de rojo en la final

Son nuestros héroes, los mejores y se lo han merecido. España está en la final de la Eurocopa de manera merecida y tras un denodado esfuerzo y sufrimiento en el campo y en todo el país, que estuvo pendiente del partido la única ilusión en medio de tantos sinsabores. Pero como decía Cela, don Camilo, el que resiste gana y así ocurrió.

Dramático partido de semifinales frente a Portugal, muy en línea con la agonía política y económica que embarga a los españoles mientras la espada de Damocles del ataque de los mercados a la deuda del país se balancea sobre nuestras cabezas ante la mirada impasible de Merkel que no se apiada de nadie y solo piensa en mandar. La Selección no hizo su mejor partido por causa de la presión constante del equipo lusitano de la que solo se libraron los españoles en la media hora de la prorroga donde reapareció la ‘Roja’ de siempre la campeona del mundo, demostrando que España fue al final muy superior y que mereció ganar en un partido donde Cristiano Ronaldo nunca apareció y falló cuatro faltas lanzadas desde fuera del área. Y el partido acabó sin goles

Y llegaron los penaltis, la ruleta rusa e infernal con Casillas como la última esperanza, el último cartucho de la ilusión nacional. Dispara Alonso y falla, pero Casillas también para a Moutinho. Luego gol de Iniesta y gol también del luso Pepe. Vuelve a marcar Piqué y luego empata Nani y llega Ramos a lo Pirlo, falló Alves y Cesc dio la puntilla al once portugués. Y se acabó el sufrimiento y ahora a esperar a ver qué hacen mañana Monti y Merkel, o Italia y Alemania que es la favorita de la otra semifinal y a la que España le gustaría ver en la final a ver si le devolvemos a los alemanes lo males ratos políticos que nos han hecho pasar.

Ya quisiéramos los españoles que nuestros políticos actuaran con la pasión y la eficacia de nuestra Selección. Pero la orquesta sinfónica de la ‘Roja’ es excepcional en el campo y fuera de la cancha, con unos modales deportivos ejemplares y con una cuenta final de resultados – campeones de Europa, del Mundo y finalistas de Europa – que nadie en el fútbol mundial ha podido igualar. Este es un equipo excepcional con un entrenador que también lo es, y a todos ellos le debemos mucho por lo mucho que nos dan. Ayer fueron excepcionales en el sufrimiento y en la victoria y así, subidos en el carro de su merecida gloria, inician su camino de Kiev rumbo a la final.