Casillas contra Cristiano

El otro día, tras la victoria de España sobre Francia en cuartos de final de la Eurocopa y mientras Sara Carbonero entrevistaba a su amor y capitán de la Selección Iker Casillas, toda España esperó que el cancerbero de la ‘Roja’ se iba a lanzar, como la otra vez en Suráfrica, contra su novia y le iba a dar un beso en los morros al estilo de Clark Gable a Grace Kelly en “Mogambo”. Pero Iker se contuvo, está frío como un témpano y exhibe una concentración y una seriedad en el rostro que empieza a preocupar, a no ser que haya hecho una promesa hasta que termine el campeonato.

Sobre todo porque este miércoles le toca medirse con su amigo y compañero del Real Madrid, Cristiano Ronaldo, que sin duda es el cañonero de la Eurocopa y un verdadero peligro porque en una de las suyas es capaz de marcar un gol por sorpresa y poner patas arriba el partido. E incluso, si llegara el caso, complicar la llegada de España a la final, donde ojalá nos encontremos con Italia (con la que tenemos un desempate pendiente de la primera fase) si ese genio de Pirlo le roba el bolso a la Merkel, que está cada vez más loca e insufrible, que ayer soltó la chulería de decir que mientras ella viva no habrá “europeización” de la deuda de los Estados. Y en ese caso, si pierde Alemania frente a Italia, podremos celebrar una final entre los europeos del Sur, con el nuevo cuento de “los dos cerditos”.

Vamos a olvidarnos un poco de la política y la economía que nos trae a todos de cabeza, en medio de este sofocante calor –otra de las plagas que Alá nos ha enviado a los españoles- que además le va a desteñir el pelo a Rajoy, tal y como nos lo dibujó El Roto el otro día en El País con cierta crueldad. El Roto, Andrés Rábago (del que nos queda su espectacular legado en El Independiente) es así, y Marcello tiene un óleo suyo donde dos hombrecitos se dan la mano y bailan sonrientes en un bosque, que se parece a la Selva Negra de Alemania, pero uno de ellos es la muerte. O sea, como la vida misma (bailando con lobo), el principio y el fin.

Pero volvamos al encuentro de España con Portugal porque los alemanes nos han dicho que el otro día se aburrieron viendo ellos el partido de España con Francia, porque lo suyo –como bien lo tienen demostrado en dos guerras mundiales- es atacar y atacar, y lo de España es tocar y pasar. Pero los teutones perdieron aquellas guerras y vamos a ver si pierden la final (o si antes los cazan los italianos, lo que estaría muy bien). En cuanto al aburrimiento que los teutones dicen que les produjo el último partido de España lo que tenemos que decir es que los que se aburrieron fueron en ese caso los franceses porque no tocaban el balón. Y mientras tienes el balón el contrario no puede marcar y tú sí, y eso no lo acaban de entender los alemanes de la cabeza cuadrada como todavía no entienden el gol del cabezazo de Puyol que los echó del Mundial.

¿Qué nos prepara Del Bosque en la delantera y quien será el que se ocupe de Cristiano en la zaga? Esas son las dos incógnitas del partido ibérico de hoy. Los lusitanos tienen buen equipo –pero no mejor que el español- y saben hacer bien y con rapidez el juego a la contra que Cristiano ha ensayado tanto en el Real Madrid de la mano de Mourinho, al que ya le espera en el banquillo del Barça Tito/Pito, al que el portugués le metió un dedo en el ojo y casi lo deja tuerto y nadie sabe aún el por qué.

Lo que sí es cierto es que los españoles esperan llegar a la final de Kiev con el mismo entusiasmo y misma pasión con las que ahora esperan llegar a la playa, aunque este año se llevarán la comida al hotel, porque el Gobierno también nos va subir el IVA en todos los productos de alimentación.

Lo que nos parece un desastre para las familias más modestas y las de buen comer para los comerciantes, sobre todo después del gran esfuerzo que en alimentación nos acaba de hacer El Corte Inglés rebajando sus precios un 20 %, lo que está teniendo una gran acogida en toda España una vez que las huestes de Isidoro Álvarez y de Juan Hermoso bajaron los precios pero mantienen intacta la calidad de los productos, el servicio y las garantías de su ejemplar organización.

O sea, que vamos a ganar a Portugal y nos veremos las caras con los chicos de la Merkel en Kiev o con el equipo azzurro de Pirlo. Eso es al menos lo que esperamos y merecemos todos, y lo que la ‘Roja’ ha de conseguir este miércoles a ver si Iker se anima, le da un beso a la Carbonero y empieza a sonreír.