Cospedal enamora a los periodistas

Los periodistas deberían pagar por acudir a las ruedas de prensa de María Dolores de Cospedal. La presidenta, a tiempo parcial, de Castilla La Mancha causa asombro con sus discursos políticos y sus reflexiones de Perogrullo. Y habla a los periodistas como si fueran párvulos de un colegio de pago. Se ve que su nuevo asesor para estos menesteres es Blas Herrero, el del cheque, que se pasa los días en los desayunos políticos de Madrid donde cree haber aprendido todos los trucos y las artes de la comunicación que con tanto éxito desparrama Cospedal en sus conferencias de prensa. Ayer nos confesó que España “ya cuenta otra vez en Europa”.

Vaya que si cuenta. Para empezar hay que contar uno a uno los miles de millones de euros que nos van a prestar para salvar a la banca española. Tanto es así que a nuestro ministro de Economía, Luis De Guindos, casi lo estrangula en Bruselas el presidente del Eurogrupo, Juan Claude Juncker. Mientras la canciller Merkel, solo recibe a Rajoy en sus paseos en barco donde no le hace ni puñetero caso al español, y además le ha dicho a Rajoy que el rescate de la banca española debe pasar por la caja del Estado y pagar el peaje a los “hombres de negro”.

O sea el éxito español en Europa es atronador, tanto que Rajoy los tiene asustados con su manera de presionar a los Gobiernos y los eurócratas de la UE. Y su fama y su proyección internacional son tan grandes que el otro día en una conferencia de la ONU en Brasil presentaron a Rajoy como primer ministro de las Islas Salomón, lo que causó pánico en el archipiélago.

Pero si seguimos el hilo del discurso de Cospedal veremos que la doña presume que el Gobierno dice “la verdad” como en todo lo del rescate que sigue negando. Y que “da la cara”, impidiendo como lo han prohibido el debate sobre el Estado de la nación, y ofreciendo una sola conferencia de prensa abierta de Rajoy desde la sede del PP en los últimos siete meses.

Y uno pregunta, que pasa ¿que Cospedal no tiene cabeza? Claro que la tiene y muy bien peinada, lo que ocurre es que no la suele utilizar y por eso va pensando mientras habla, o incluso después de hablar y por eso le salen esas cosas tan raras que dice. Luego se va a cenar con su pollo, Blas y unos amigos a El Paraguas y allí se desfoga e incluso se le escapan algunas críticas del Gobierno, pellizcos de monja, en plan de crítica constructiva al Ejecutivo, donde habita la ranita Sorayita a la que la Cospedal no puede ver ni en pintura.

En realidad cuando María Dolores dice que “España cuenta en Europa” se refiere al deporte. A la Selección de fútbol que está en semifinales, a Nadal que ha batido Record en Roland Garros, o a Fernando Alonso que ganó en Valencia contra pronóstico. Pero ella, que está muy ocupada vendiendo el Audi de Barreda, -que es igual que el de Blas- se hace un lío y confunde la Eurocopa con el Eurogrupo, y luego pasa lo que pasa. Y si además se mete en las camisas de once varas y se pone a explicar el crédito del rescate europeo a la banca de España, las familias y las empresas, en ese caso la confusión es total, porque no sabemos si alguien le debe dinero al Banco Coca, o si el Banco Coca se lo debe a él. La pena es que Cospedal no hable todos los días, y la tengan a la pobre de guardia los fines de semana. Y como portavoz del Gobierno sería un bombazo y el asombro de la Humanidad.