Malestar en las Islas Salomon

Menudo susto se dieron ayer los habitantes de las Islas Salomón cuando el “spiker” de la conferencia de las Naciones Unidas sobre el desarrollo sostenible presentó en su turno de orador a nuestro Mariano Rajoy como el Primer Ministro” del citado archipiélago del Pacífico. Los “tan tanes” de guerra y rebelión se escuchaban de isla en isla ante el asombro de los habitantes de ese hermoso y extenso país que abarca a un total de casi mil islas y a indígenas de distintos orígenes, cuyos ante pasados fueron en algunos casos grandes guerreros y grandes comilones incluso de carne humana.

Por esto del rescate financiero -que se cifra en 62.000 millones de euros-, y la selección nacional de futbol, la fama de Rajoy había llegado hace tiempo a esas lejanas y paradisíacas islas aunque la impresión que se tenía del gobernante español no era muy buena de ahí que la confusa noticia que llegó de Río de Janeiro, como si la ONU hubiera nombrado a Rajoy Primer ministro de las Islas Salomón en un primer instante produjo malestar y preocupación.

Sobre todo porque ya había dicho Rajoy en el Parlamento -donde no quiere celebrar un debate de la nación, por nada del mundo- que España no es Uganda, pero no dijo nada ni había descartado a las Islas Salomon y ello unido a lo de la ONU provocó la intriga y el desasosiego que corrió como un reguero de pólvora en Honiara, la capital del país sita en la isla de Guadalcanal, famosa porque en sus costas se celebró una gran batalla naval en la que los Estados Unidos machacaron a la flota nipona en la II Guerra Mundial.

La verdad es que vistas las cosas que ocurren en España no parece que estamos muy lejos, políticamente hablando, de algún exótico país del mundo que habitamos. Ayer dimitió por fin el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, y Esperanza Aguirre (“Ella baila sola”), pidió el cierre del Tribunal Constitucional para convertirlo en una Sala del Tribunal Supremo como consecuencia de la sentencia del TC legalizando a Sortu por la decisión mayoritaria de los magistrados progresistas de la Corte que por cierto está pendiente de renovación. Aguirre, como los niños y los locos, algunas veces dice la verdad, pero llama mucho la atención que sus propuestas no las haga primero en el seno del PP a ver que dicen sus líderes y el Gobierno de Rajoy.

Claro todas estas cosas y los líos del rescate financiero le ponen los pelos de punta a los habitantes de las Islas Salomon, aunque también hay que decirlo a los más comilones de la isla Malaita lo del Gobierno de Rajoy para el archipiélago no les parecía nada mal siempre y cuando se nombrara a la vicepresidenta Soraya -”la ranita Sorayita- gobernadora de esa ínsula. Porque decían los hechiceros del lugar que nuestra ranita está “gordita y sabrosita”, lo que produjo un gran contento entre los habitantes de Malaita, que salieron a las calles bailando danzas tradicionales y agitando sus maracas y cascabeles mientras gritaban: Sorayita, Sorayita. O sea que, aunque luego la confusión inicial se solucionó, también quedó claro que no todo el Gobierno de Rajoy hubiera sido mal recibido en esas latitudes, aunque no sabemos bien si con buena o con aviesa, por no decir glotona, intención.