Fútbol, España busca a Alemania

Vamos a ver si Rajoy, que no es “nada rencoroso”, como dijo él (al contrario de lo que ocurre con algunas de sus colaboradoras), nos trae una guayabera de Los Cayos como nos prometió en Casa Manolo ante los ojos sorprendidos de su filipino Moragas, y una vez que podemos decir que nuestro Presidente asistió al G-20 elegantemente vestido para la ocasión. Desde su llegada a tierras mejicanas hasta que se marchó de regreso a España, con fuerte viento de Levante en la cola del avión, como diría el embajador Trillo desde su residencia londinense en la Pérfida Albión.

Por cierto, bien nos gustaría enfrentara la “armada invencible” del balón español al equipo de Inglaterra, a ver si La Roja nos venga la afrenta del Peñón, mientras la hinchada de La Roja canta en el graderío: “Gibraltar, español, español, español”. De momento no será así porque en la cita de cuartos encontraremos a Francia, un delicioso “canard”. Y pregunta Romeo ¿está la hermosa Julieta en la capital del reino de Shakespeare al que tanto admira nuestro embajador? Pedimos al cielo que Iniesta, Cesc y Silva, si se les presenta la ocasión, conviertan la portería de los ingleses en un colador, y que Ramos y Piqué le retuerzan a Rooney el pescuezo de percherón que luce el bronquista delantero del Manchester.

Por cierto, menuda nochecita toledana vivieron Rajoy y toda su comitiva en Los Cabos a las tres de la mañana frente al televisor, con la prima de riesgo casi a 600, el interés de los bonos a 7,28 % y la Selección de España sudando la gota gorda, como Vicente Del Bosque, ante ante la correosa Croacia, con los milagros de San Casillas y el penalti fantasma de Busquets. Solo le faltó a Rajoy la derrota de España y su expulsión de la Eurocopa 2012 para vivir el día mas largo y negro de su mandato, en presencia de los líderes de todo el mundo donde el español parece el rey del balón y el patito feo de la reunión. Al final, Navas marcó y toda la comitiva española gritó ¡goool!, despertando a Elvira que dormía como un angelito gachupín en la otra habitación.

Los pobres griegos, que llegaron a los cuartos de la Eurocopa, se van a enfrentar a la poderosa selección de Ángela Merkel. Grecia no se quita de encima la pesadilla de Alemania, pero esta vez los helenos estarán en guardia ante semejante ocasión de venganza y pundonor para los nuevos espartanos del fútbol. Si expulsaran a Alemania de la Eurocopa 2012 Atenas sería un clamor, y el resto de selecciones, la española incluida, agradecerían a los griegos su proeza digna de los trabajos de Hércules.

De lo contrario y si España llega a la final, el castigo a la Merkel le deberá llegar del lado español, si es que antes no la derrotaron los ingleses o los italianos, que lucharán previamente entre sí. La verdad sea dicha, los españoles si derrotamos a Francia y luego, probablemente a Portugal, queremos a Alemania en la final a ver si la osa teutona es capaz de afearnos el “orgullo español”, que se nos imputó desde la cancillería de Berlín cuando Rajoy se resistía al rescate de la UE.

A los españoles de un tiempo a esta parte nos han puesto a parir casi todos los primeros líderes mundiales desde Sarkozy, que se puso las botas antes de caer a los pies de Hollande, a Monti que también se fue de la lengua, pasando por el mormón Romney que también se ha metido con los españoles (los hispanos se lo harán pagar en la elección presidencial) y por la canciller Merkel que tiene un morro que se lo pisa, porque nos ha puesto de vuelta y media a pesar de que Alemania se lleva nuestros ahorros y los mejores jóvenes de España a sus arcas y empresas, y eso no se puede consentir.

Pero de momento tenemos a La Roja en pista de cuartos y eso es importante para nuestros ciudadanos y la marca España, aunque si pierden los alemanes la Merkel dirá que los españoles se pasan el día en la feria, los toros, durmiendo la siesta y jugando al fútbol sin parar. Pues que digan lo que quieran si finalmente ellos caen contra España en la esperada final.