Los brasileños salvan a Mourinho

Este Real Madrid vence pero no convence, porque Mourinho además de ser un broncas se equivoca mucho con el equipo y antepone a sus amigotes del equipo –Pepe, Cristiano, Coentrao- a los jugadores mas en forma y sobre todo mas capaces para jugar al fútbol y taladrar defensas enemigas, como Granero, Marcelo y Kaká (y Callejón si está en forma), y no sólo a los que se dedican a cabalgar al contraataque. Ayer, en Chipre, se volvió a ver a un Real Madrid sin gracia ni profundidad frente a una ordenada defensa del modesto equipo chipriota, el Apoel.

El Madrid controlaba el balón que generosamente le cedieron los chipriotas en pos de un empate a cero, y así pasó el primer tiempo y casi la mitad del segundo con un Cristiano Ronaldo que no daba con la puerta enemiga como les pasó también a Higuaín y Benzemá (demasiado delantero centro), mientras sufría la ausencia de Xabi (sustituido aceptablemente por Sahin). Pero los que de verdad eran artistas del balón y los idóneos abrelatas para penetrar la férrea defensa del Apoel, Granero, Kaká y Marcelo, veían sentados en el banquillo el penoso e impotente partido del Real.

Sólo cuando pasaba el tiempo y apenas quedaban 25 minutos para el final Murinho dio su brazo a torcer y metió en el campo a dos de los castigados habituales, Marcelo y a Kaká. Y nada mas entrar y a pase bien medido de Kaká llegó el primer gol con un cabezazo de Benzemá (que había perdido ocasiones anteriores a bocajarro). El segundo y definitivo gol lo ofreció Marcelo a Kaká, y entre los dos brasileños redondearon la noche y hundieron por fin al Apoel que, bajando la guardia, se tragó un tercer gol del francés.

El partido de Chipre era de 0-5 para el Madrid, pero Mourinho se confió en sus chicos preferidos –los “comprados” a su socio y representante de jugadores-, para subirles el caché y demostrar que esas compras no fueron un error. Pero el tiempo pasó sin los esperados goles y Mou tuvo que llamar a los brasileños, quitar a Higuaín yCoentrao, y entonces el Real abrió el melón con el que Ronaldo no hizo nada, salvo escuchar el nombre de Messi cada vez que tocaba el balón.

La vuelta de los chipriotas en el Bernabeu será un tormento para ellos. Pero este Madrid ofrece muchas dudas para semifinales (si le toca el Bayern en liza ya veremos qué pasa), como las que empieza a ofrecer en la Liga donde siente el aliento del Barça en el cogote. Aunque los de Guardiola primero tendrán que lucirse en Italia ante el Milan porque a los catalanes les ha tocado el gordo de los cuartos de final y hoy les espera un hueso muy duro de roer para los artistas de la sinfónica catalana.

En fin, vamos a ver si como sueñan todos los españoles (y mas de medio mundo) el Madrid y el Barça miden sus fuerzas en la final de Múnich como sería lógico y de esperar a la vista del poderío de sus respectivos equipos, los dos primeros del mundo sin lugar a dudas. De ser así ello sería un buen preámbulo para la Copa de Europa de selecciones nacionales que viene por detrás. Y todo ello un respiro para el sufrido pueblo español al que apenas les queda como consuelo estos lances del deporte nacional.