Chacón favorita, Rubalcaba indignado

Todo apunta a que el guerrismo, como ocurrió con Bono cuando se coló Zapatero en el liderazgo del PSOE, le ha vuelto a jugar una mala pasada al felipismo y ha acabado apoyando a Chacón y al clan sevillano y andaluz de Griñán, porque Guerra desprecia al PSC y puede que a la Karma de Almería, pero odia más a Felipe. Y lo que está en juego en el Congreso del PSOE no es cuestión de capacidad de liderazgo, que sin duda la tiene Rubalcaba, ni de un programa de izquierdas o un discurso ideológico mejor que el del otro. En el congreso sevillano de Sevilla se dirime un pulso entre dos clanes de poder: de González y Zapatero. Luchando los dos por controlar las influencias financieras, económicas, mediáticas, y empresariales que suelen adornar al ahora primer partido de la oposición, en el régimen bipartidista español.

Máxime en un tiempo, que puede ser aún muy largo, de espera en los bancos de la oposición como el que le espera al PSOE porque a nada que Rajoy mejore algo la crisis económica lo lógico será que el PP se quede como poco dos legislaturas en el poder. De ahí que nadie en su sano juicio puede imaginar que el triunfador del congreso socialista será algo más que el administrador del poder del PSOE en España desde la oposición, durante la próxima legislatura y al margen de las elecciones general de 2015, donde podría aparecer algún nuevo candidato dispuesto a intentarlo y a perder.

Así las cosas, lo cierto es que Rubalcaba partió de favorito ante el congreso de Sevilla y ahora este título lo tiene la Chacón a pesar que la catalana no acaba de hacer un discurso de peso, ni tiene la imagen de un liderazgo fuerte. Ella juega la carta de la juventud, del feminismo y del cambio, mientras Rubalcaba habla desde la izquierda, la nueva socialdemocracia y “cambio con contenido”, como diciendo que su adversaria es una calabaza sonora. Pero la Chacón, ahora vestida de andaluza y riendo sin parar, ha logrado con la ayuda de Zapatero y del aparato del partido, controlar los apoyos en cuatro federaciones importantes como son Cataluña, Madrid, Valencia y Andalucía, lo que deja a Rubalcaba en muy mala situación y por ello ha recurrido a González, del que Borrell ha dicho que eso es mala señal porque todo candidato que apoya González acaba perdiendo como ocurrió con Almunia y Bono.

Y todavía quedan sorpresas por desvelar como los equipos de uno y otro, Chacón ofreciendo la presidencia a Griñán y Rubalcaba el número dos a Patxi López, como falta por ver si Chacón se atreve a decir en su discurso final que ella ya le dejó el camino libre a Rubalcaba en las primarias de 2011 y que ahora le toca a ella liderar el partido, lo que sería un duro golpe para don Alfredo. Como hay que esperar que Rubalcaba haga un discurso menos sentido pero más aguerrido en el que incluso no se descarta que proponga que este congreso solo sea de transición para celebrar otro en 2013, con gran debate político, programático e ideológico y más participación de bases y votantes, siguiendo el modelo francés y buscando un nuevo liderazgo para las elecciones de 2015.

Lo cierto es que Chacón suena ahora como favorita, pero como el voto es oculto nadie sabe de verdad lo que va a pasar hasta que se levante el telón el sábado y termine esta extraña farsa en la que este PSOE post zapaterista –y post/post felipista- no ofrece nada nuevo sino a dos ex ministros y ex candidatos socialistas que en los últimos gobiernos y elecciones acaban de fracasar. De eso no se habla, ni tampoco de pedirle responsabilidades a Zapatero al que además, y para mas escarnio, le aprobarán la gestión de este secretario general y ex presidente del Gobierno que fracasó de una manera estrepitosa en sus dos cargos y que no ha sido capaz de presentar la dimisión. Se quedó, precisamente, para colocar en su sillón socialista a Chacón y para que ella le guarde las espaldas a él, a su funesta herencia y a su clan económico y mediático de poder donde figura el propio marido de la Chacón. De esa manera todo “quedará en familia”, salvo que Rubalcaba con la ayuda de González y Prisa consiga darle a la catalana un nuevo revolcón.

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