Dimisión y manipulación en TVE

No hay excusa posible para los consejeros de TVE que han aprobado a instancias de los representes del PP y de CiU y con la abstención de los del PSOE, ERC y CC.OO. la vigilancia y posibilidad de censura previa al trabajo de los profesionales de la cadena pública. Semejante locura ha sido criticada, a toro pasado, por los partidos políticos y por supuesto por los medios y asociaciones periodísticas, y no basta con que esos consejeros rectifiquen su decisión sino que además deben presentar de manera irrevocable su dimisión por su pretensión totalitaria y contraria a las mas elementales normas de la libertad de expresión.

Lo que no creemos es que semejante disparate lo hayan puesto en marcha esos consejeros por su cuenta y riesgo, sin la previa autorización de sus respectivos partidos o sindicato –en el caso de CC.OO.-, máxime en vísperas de la campaña electoral en ciernes, lo que aumenta todas las sospechas sobre la larga mano de los partidos en el intento de control y censura del trabajo periodístico en TVE.

Ahora bien, esto es una cosa y otra muy distinta es que los actuales directivos de TVE y de los distintos programas de información y debate aprovechen la ocasión para ponerse medallas de independencia y profesionalidad porque nada de esto ha sido cierto en los últimos años. Porque en TVE se ha practicado y se practica bajo el mandato de Zapatero un periodismo partidista al servicio del PSOE –con las “chicas y chicos” impuestos por la ex vicepresidenta De la Vega- y además oficialista lo que dista y mucho de todo periodismo de corte independiente al servicio de la gran y verdadera actualidad y no de las cuotas de tiempos para los ministros, altos cargos, los instituciones, los partidos y los comunicados oficiales y agendas orgánicas de unos y otros. Y lo mismo ocurre con los tertulianos de obediencia pura y dura a sus respectivos partidos, o grupos editoriales afines. Los repartos y cuotas de partidos de mayor a menor como ocurre en TVE es una manera muy mal camuflada de manipulación (mándame una cámara para el presidente, dos para los ministros, una para cada partido, otra para el sindicato, etc, así se suelen hacer los telediarios en TVE).

El mismo modelo de los repartos que se hicieron para nombrar a los actuales consejeros de TVE donde, con la sola excepción de Teresa Aranguren –periodista de bien opuesta a la censura que se ha querido imponer-, se han colocado a unos consejeros paniaguados y partidistas cuyas trayectoria en el periodismo independiente, con probada experiencia y calidad en su trabajo brillan por su ausencia.

El hecho de que hayan sido los consejeros del PP los que han aprobado el plan de control y censura, con ayuda de CiU y la obscena abstención de PSOE, ERC y CC.OO., provoca inquietud y preocupación sobre las intenciones y planes que el PP pueda tener para RTVE cuando llegue al poder. Si a ello añadimos el reciente nombramiento de Cospedal en la tv manchega de un conocido agitador de la extrema derecha mediática, pues peor todavía. Como nos preocupa la frialdad con la que el próximo presidente del Gobierno, Rajoy, ha acogido semejante atropello diciendo que “rectificar es de sabios”, en vez de pedir la dimisión de todos los autores del disparate, e incluso añadiendo que el favorecerá una televisión “neutral”. Lo que nadie se va a creer y lo que no arregla nada, porque la neutralidad en la información es imposible. La información debe de estar al servicio de los intereses generales, de la verdad y de la actualidad moleste a quien moleste y no puede vivir en el limbo de la pretendida “neutralidad”. O sea, que muy mal estamos y que la situación no tiene visos de mejorar en la RTVE, como en los canales autonómicos donde el descaro del periodismo de partido es todavía –además de ruinoso- mas descarado y demencial.