Pemex al desnudo en Repsol

Ya imaginábamos que la súbita transformación de la petrolera mejicana Pemex que la ha llevado de ser un “caballero blanco” y leal a la compañía española al rol de “mano negra” en el accionariado de Repsol, empujada por la apremiante situación financiera de Sacyr, no fue fruto de una súbita conversión o alineamiento “inocente” a las filas enemigas de la presidencia y dirección de la petrolera española, sino mas bien las conclusión de un golpe de mano en el que se vislumbraba una clara ambición de Pemex de poder, control y puede que de la propiedad de Repsol.

Por si alguna duda quedara de ello ahí esta el informe interno de Pemex sobre esta operación –desvelado por el diario El País- donde se descubre la intención mejicana de “apropiarse” de la tecnología de Repsol –en competencia desleal con los españoles-, de trasladar el crudo extraído a sus refinerías y de culminar una operación de control que según el citado documento les sale muy barata, gracias a la colaboración que en todo ello presta la empresa española Sacyr y sus notorios financieros y accionistas, Del Rivero, Loureda, Abelló y Carceller. Los que –aunque parezcan estar enfrentados entre sí en el seno de la constructora- han recibido el apoyo descarado del ministro de Industria, Miguel Sebastián –y del presidente Zapatero por supuesto- quien ayer insistía en que en este proceso se garantizaba la españolidad de la compañía lo que es absolutamente falso, y el ministro no está en condiciones de garantizar en lo que le queda –apenas tres meses- en el Gobierno.

Sobre todo porque el documento de Pemex solo enseña una pequeña parte del golpe de mano planteado por Del Rivero contra la presidencia y dirección de Repsol y falta por conocer el acuerdo interno y secreto que pactaron los representantes de Sacyr y Pemex, para montar semejante embrollo, aprovechando los últimos días del gobierno de Zapatero y agobiados los de Sacyr por su endeudamiento y la necesidad de renegociar los créditos con los que en su día compraron el 20 % de Repsol, con la bendición de Zapatero y suponemos que por mutuos servicios y favores que se prestaron entre ellos.

En el campo de la política todo apunta a que ni Rubalcaba ni Felipe González (futuro PSOE) aprueban una operación que tampoco le gusta al PP, y menos a CiU. La presencia de Del Rivero –se apareció en la reciente presentación del libro de Rajoy- y Abelló en actos y conferencias del PP da una idea de las dudas y temores que imperan en Sacyr, a pesar de sus urgencias financieras en las que los bancos que son acreedores del citado préstamo, como Santander, algo tendrán que decir. Como sería bueno conocer que es lo que piensan de todo ello Abelló y Carceller, financieros presuntamente “conservadores” que en los últimos años se han arremolinado a la vera de Zapatero y Sebastián, y que mantienen en Sacyr, frente a Del Rivero y Loureda, una dura batalla por el control de la constructora.

¿Qué va a pasar? No se sabe, pero los conspiradores por el momento parecen bloqueados en la batalla jurídica y no tienen apoyos mayoritarios en el Consejo de Repsol, y por lo tanto sus pretensiones de nombrar Consejero Delegado y controlar la Junta General no parecen tan sencillas como se lo prometían. Mientras que, además, los accionistas se temen lo peor de la operación Sacyr y Pemex como sería el desguace y venta a trozos de la compañía para hacer caja, cuando lo lógico sería que plantearan una OPA por el 100% de la empresa en beneficio de todos. Como también está por conocer la respuesta de Repsol –que no estará de brazos cruzados- al ataque de Sacyr, empresa que debería de reconsiderar su embestida y de buscar una salida o una solución pactada a sus problemas financieros sin dañar la españolidad e intereses de Repsol, porque bastantes daños y problemas sufre España como para que se produzca en este caso una pérdida importante en tan estratégico sector.