Pixi y Dixi en Córdoba – Marcello

A la greña andan en Córdoba la ex ministra de Cultura, Carmen Calvo -protagonista de un inolvidable debate en el Congreso de los Diputados sobre los ratones animados Pixi y Dixi- y la ministra y ex alcaldesa de la ciudad, Rosa Aguilar, las que al parecer debían ir juntas en la próxima lista electoral del PSOE al Congreso por la provincia que fuera la capital del califato, y del mundo de su tiempo.

Dice Pixi Calvo que ella no estará con en las listas con Dixi Aguilar porque ha sido su adversaria política antes de huir de Córdoba para integrarse en el catastrófico gobierno andaluz de Griñán, desde donde saltó al ministerio del Medio Rural, Marino, ambiente y otras cosas. Asumiendo en este último gobierno de Zapatero su conversión al becerro de oro de los mercados, y al culto divino del Vaticano, con lo que el salto de caballo de Aguilar ha sido proverbial: de Izquierda Unida a la antesala del PP.

Y debería saber Aguilar que Córdoba no paga traidoras que abandonan su ciudad para pavonearse en Sevilla, y que abandonan su partido y la herencia de Anguita para recalar en la locura y ambición del gobierno converso de Zapatero, donde se fraguó el pucherazo que le quitó a Córdoba la capitalidad cultural europea de 2016.

De ahí que a Calvo no le faltan sus razones para marcar distancias y mostrar su enfado contra Aguilar, pero esta bronca cordobesa tampoco le va a gustar a Rubalcaba que bastante tiene con lo que tiene en Madrid para que le organicen líos sus pequeñas ratoncitas y baronesas de la organización del PSOE en la Córdoba lejana y sola y cada vez mas abandonada de la mano de Dios, Alá y Yavé.