Cospedal, a tiempo parcial

Mientras en el PP siguen sin saber si les ha salido bien o mal lo de la dimisión de Camps -que les salió bastante mal porque ha tenido que dimitir y además va a juicio y montará el espectáculo en plena campaña electoral- en Castilla La Mancha y en Madrid siguen las cábalas y los porqués en torno a la decisión de Cospedal de nombrar como responsable de la televisión autonómica manchega a un personaje, el tal Villa, que pertenece a la propaganda de la extrema derecha mediática.

La que había trabajado dentro de la banda “copera” que llamaba a Rajoy “maricomplejines” entre otras lindezas, y que jugó a fondo en la caza del entonces director de ABC, José Antonio Zarzalejos, con la que Esperanza Aguirre -la ex jefa de Cospedal en la Comunidad de Madrid– montó una conspiración para derribar a Rajoy de la presidencia del PP tras su derrota electoral de 2008.

No se entiende nada. O la Cospedal es una incógnita que poco a poco vamos a despejar sorpresa tras sorpresa, o semejante operación a favor del periodismo extremo y ultra conservador forma parte de una estrategia general de Rajoy, porque como todo el mundo sabe Cospedal sigue siendo la secretaria general de este partido, y solo trabaja como presidenta de Castilla La Mancha a tiempo parcial.

Si así está el caminito de Toledo, como estará el pueblito nacional, o ya me dirán en Génova 13 la que se nos viene encima en los medios públicos del Estado con la llegada de Rajoy al poder y el desembarco de los tertulianos y editores ultras en todo el altavoz del Estado. Sobre todo ante el panorama bastante realista de que el PP se quede con casi todas las autonomías de España -salvo País Vasco, Cataluña y Canarias, si se confirma la esperada victoria del PP en Andalucía-, con la gran mayoría de capitales de provincia y con el gobierno nacional. Es decir con un inmenso poder en una España toda vestida de azul y tronando por las radio, televisiones y agencias públicas con un discurso demencial, como el que hacía desde la COPE episcopal el nuevo vocero de Cospedal.

Si eso es así, demasiado pronto enseña el PP su cartas en este apartado importante de la política nacional, a pesar que Arriola había pedido a todos prudencia y disimulo. De ahí las prisas que tiene el PP con el adelanto electoral una vez que sabe que en muchas alcaldías y Comunidades ya no tiene mas remedio que empezar a gobernar y a quitarse la máscara del centro político para enseñar la mueca de una derecha sin ambages y acaparadora que es lo que acaba de hacer Cospedal, y lo que vamos a repetir –y no nos vamos a cansar- hasta la saciedad. Cospedal, con la extrema derecha y a tiempo parcial. Y ¿qué pasa con el lío de Seseña, el Pocero, Zaplana, Bono y la CAM? Pues ese enjuague lo va a desentrañar la televisión de La Mancha con una investigación periodística de las de verdad.