La excelencia de El Corte Inglés

Amancio Ortega ha creado en torno a Inditex una gran empresa del comercio textil y ayer se retiró formalmente de su presidencia y le cedió el mando a Pablo Isla, un gestor de reconocida trayectoria que llega al puesto de mando de Inditex cuando la compañía ha conseguido un buen desarrollo en España pero sobre todo internacional. Dicho esto que no es poco, tenemos que añadir que una cosa es Zara, que ha encontrado un buen nicho de mercado de ropa barata y de diseño, y otra bien distinta y mucho más importante para España es El Corte Inglés que lidera Isidoro Álvarez, donde la excelencia, el prestigio, la calidad de sus ofertas, el servicio y la atención a sus clientes son imbatibles en España y en todo el mundo.

El Corte Inglés mantiene intacto su prestigio y continua siendo la primera empresa española del sector (y una de las grandes de todo el país) de las grandes superficies comerciales. Y además está dando un ejemplo encomiable en plena crisis económica de este país, donde la bajada del consumo ha afectado mucho a este tipo de compañías. Pero El Corte Inglés, contra viento y marea, no solo ha mantenido intacto el empleo en sus centros sino que no ha bajado un milímetro sus altos niveles de calidad en todas sus ofertas, servicios y en la atención a los clientes, lo que conviene subrayar.

Y no solo para explicar la decisión gubernamental que va a permitir la apertura de estos centros comerciales en los lugares y fines de semanas donde están previstas llegadas importantes de turistas, sino que ello debería conducir a la plena libertad de comercio, como medida eficaz contra la crisis y siguiendo las normas que imperan en muchos otros países de nuestro entorno europeo.

La cultura de El Corte Inglés de excelencia, calidad y buen servicio es, además de un negocio de larga trayectoria y de rentabilidad, un emblema y un ejemplo a seguir en nuestro país donde, en plena crisis, muchos empresarios -bien por necesidad o por aprovechamiento de las circunstancias- se han apresurado a reducir plantillas y calidad de servicios y productos lo que a la larga no les compensará.

Pero eso no ha ocurrido en El Corte Inglés donde Isidoro Álvarez se enfrenta a la crisis con firmeza y decisión y no solo no ha dado un solo paso hacia atrás sino que no dudó en crecer y avanzar y ha desarrollado nuevas iniciativas en el ámbito de Internet, la informática, la tecnología, los viajes, el textil, las grandes marcas y la alimentación. Y todo ello merece el reconocimiento y la admiración de un país que vive momentos difíciles pero que sabe apreciar el ejemplo y la excelencia que emanan de esta gran empresa nacional.

Nos parece muy bien y nos alegramos de los éxitos de Inditex, como nos parece excelente la exposición antológica que Antonio López presenta en el Museo Thyssen de Madrid. Pero los cuadros del moderno pintor de La Gran Vía madrileña palidecen ante la nueva galería central del Museo del Prado donde Rubens, Ticiano, Velázquez, Goya y el Greco, entre otros, iluminan la nave central de la primera pinacoteca del mundo con su incontestable excelencia. Algo parecido a lo que ocurre con la excelencia El Corte Inglés cuando se los compara con los nuevos empresarios del campo comercial.