El impresentable MAFO

Uno de los principales responsables de la crisis financiera de España es sin lugar a dudas el Gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordoñez (MAFO), por: no haber previsto desde agosto de 2007 el maremoto que avanzaba por España; no haber denunciado en su día la burbuja inmobiliaria española; haber consentido a los bancos y las cajas de ahorro españoles un endeudamiento gigantesco sin que el Banco de España controlara el riesgo de todo ello y la locura de créditos a granel, o la entrada de las entidades financieras en el negocio inmobiliario; por haber sido incapaz de cerrar con urgencia la reformas de las cajas y el saneamiento del sistema financiero español; y no haber alertado sobre el despilfarro del Presupuesto del Estado y de las Autonomías y Ayuntamientos.

Lo que nos ha llevado a la vigente situación de grave crisis económica, a los cinco millones de parados y a estar en el ojo del huracán de los ataques a la deuda soberana, y cerca del riesgo de un rescate por parte de la UE y el FMI si no se toman las medidas oportunas. Dañando la credibilidad de España y del sistema financiero español. El mismo del que Zapatero dijo en el G-20 en Washington que era “el mejor del mundo” y que acaba de recibir el mayor número de suspensos -por segunda vez- en los exámenes o los test de solvencia que sobre la banca de la UE acaba de hacer la Autoridad Bancaria Europea: cinco entidades españolas han suspendido, del total de ocho que no han llegado al aprobado tras los exámenes a noventa bancos europeos.

Hace tiempo que MAFO debió haber dimitido por su claro fracaso y responsabilidad en la dejadez de sus funciones y en la no vigilancia de grave situación financiera a la que ha llegado a España, con la “ayuda” de un Zapatero y un Gobierno a los que el tal MAFO no ha dejado de proteger, en vez de advertir y avisarles públicamente de lo que se nos venía encima. Pero ¿cómo este ciego incompetente que ha resultado ser MAFO, que era el vigía del sistema financiero, podía avisar a un presidente que negaba la crisis y que solo llegó a reconocerla cuando las aguas del maremoto ya habían inundado todo el territorio español?

Ayer el incompetente MAFO ofreció un discurso indigno, para su cargo, y políticamente indecente intentando tapar y justificar los cinco suspensos que España ha recibido de los exámenes que la Autoridad Bancaria Europea ha hecho a un total de 90 bancos y cajas europeas. En total ocho de estas entidades han suspendido y de entre ellas cinco son españolas, y ahora nos viene MAFO a decir que eso –que va a inundar las portadas de la prensa internacional y que llegará a los analistas y a las agencias de calificación- no tiene la menor importancia porque España ha presentado más entidades que otros países, porque el ABE no contabilizó las aportaciones genéricas ni ciertas emisiones de bonos y porque somos los mejores del mundo, y en realidad los peores del último examen europeo sobre solvencia en las entidades bancarias. En realidad somos los primeros en suspensos por delante de Grecia que recibió dos y Austria que recibió uno.

¿A quién quiere engañar MAFO por enésima vez? Más le valía haber puesto el acento en los primeros bancos de este país que han sacado buenas notas que venir a cantarnos la palinodia de las entidades suspendidas que no engañan a los mercados y que visto lo ocurrido caerán cual jarro de agua fría sobre la mala fama de la deuda hispana, y puede que sobre el mercado bursátil español. Y ya veremos si también sobre las esperadas salidas a Bolsa de Bankia y Banca Cívica, porque entre ciertos aprobados raspados logrados por entidades españolas en los exámenes tocan de cerca (Banco Financiero de Caja Madrid) a alguno de los aspirantes a entrar en el parqué español en próximos días.

Uno de los motivos esenciales para el adelanto en España de las elecciones generales es la necesidad de echar de una vez por todas del Banco de España al funesto personaje de MAFO que dejará tras de sí una estela de incompetencia y de desastre financiero difícilmente superable. Su rueda de prensa de ayer, además de desacreditar al ABE –“no voy a aceptar lo de los cinco suspensos”, llegó a decir- ha sido un lamentable espectáculo para tontos que con seguridad no se van a tragar los observadores y analistas financieros por maá que este Gobernador del desgobierno financiero español los haya pretendido engañar.

El mismo discurso de MAFO, lleno de excusas sobre los cinco suspensos de bancos españoles, lo repitió ayer la vicepresidenta Salgado, con el mismo objetivo de engañar a los mercados y justificar lo injustificable. La prueba de que los exámenes bancarios han sido malos para España es que tanto MAFO como Salgado han tenido que salir a dar explicaciones y excusas en vez de una felicitación total. Y ello muy a pesar de que la gran mayoría de las entidades europeas y de las españolas han salido muy bien paradas de estos exámenes. Pero los cinco suspensos emborronan las notas hispanas que se acaban de publicar.

Ocho de las noventa entidades financieras europeas que se presentaron a los exámenes de solvencia de la Autoridad Bancaria Europea (ABE) han suspendido. Y de esas ocho cinco de los suspendidos son españoles, dos griegos y uno austriaco, es decir una mala nota para España que afecta de manera concreta y directa a Banco Pastor, a CAM, Caja 3, Caixacatalunya y Unnin.