No habrá debate de Rajoy y Rubalcaba en tv

Dice Felipe González que Rajoy “se hace el muertecito”, como insinuando que no da un palo al agua, que es la fama que persigue al líder del PP, mientras en Ferraz el aparato del PSOE creen que tienen en su frontispicio electoral a un líder correoso que vencerá a Rajoy en los combates, o los debates, televisivos que han de preceder a las elecciones generales, cuando toquen (que diría Aznar). A no ser que en el PP estén tramando algo, una escapada espectacular muy al estilo de marianismo, consistente en decir que su líder Rajoy no debate con un Rubalcaba porque es el jefe o el responsable político del caso faisán, donde sus policías han colaborado con ETA, lo que pondría de los nervios a los socialistas que ven en los duelos televisivos su gran y última oportunidad.

La pelota electoral sigue, pues, en el tejado mientras este astuto Rubalcaba mueves las manos en radio y televisión como quien juega con los niños (o los españoles) a lo de los “cinco lobitos”, como si todos fuéramos idiotas. Y dice del Faisán que no hubo nada porque al comando dedicado a la extorsión que se escapó por el chivatazo lo cazaron un mes después, con lo que no hay caso en su opinión. Pero resulta que estos jefes policiales han podido cometer un grave delito de colaboración con banda armada al evitar la caza de ese comando de ETA a la primera oportunidad. Y no vale tampoco, esa maldad que suelta en El País –los palanganeros de Rubalcaba- diciendo que ese delito no tiene trascendencia porque semejante ayuda a ETA era para favorecer su final y la entrega de las armas, otra vez el rollo del fin justifica los medios. Y citan una sentencia del Supremo –cuando lo dominaban los hermanos Jiménez y los Bacigalupos- en torno al caso Gal donde se viene a decir algo parecido como puerta de escape, olvidándose que el Supremo tiene capacidad para revisar y cambiar su propia jurisprudencia en favor de la legalidad.

La pregunta que los del PP no le hacen a Rubalcaba, como en su día no se la hicieron a González por los GAL, es por qué no abrió una investigación oficial en Interior al tener la primera noticia del caso faisán. Pues es muy sencillo: o porque Rubalcaba fue quien autorizó la operación; porque fue el mismísimo Zapatero; o porque fueron los dos. Algo parecido de lo que pasó con González y los GAL, que a pesar de los crímenes cometidos por esta otra banda el entonces presidente del Gobierno no solo no la investigó sino que se fue a las puertas de la cárcel de Guadalajara a aplaudir a los condenados Vera y Barrionuevo el día que entraban en prisión.

Que El País defienda, a la desesperada a Rubalcaba es lo lógico puesto que el candidato del PSOE ha sido desde el principio de la sucesión de Zapatero el pupilo del diario. Lo llamativo es que el diario El Mundo siga sin tocarle un pelo a Zapatero y solo pide la dimisión de Rubalcaba que es la obsesión de Pedro J., de igual manera que su amigo del alma es Zapatero. Y ello a sabiendas que Zapatero es quien, personalmente y con Eguigueren, el que ha dirigido la negociación con ETA (y puede que siga en ello) como fue autor del estatuto catalán, del caos de la crisis de la economía y del paro, del lio autonómico y de la apertura del debate de la Guerra Civil. Pero aún estamos esperando un titular en portada o un artículo del director pidiendo la dimisión de Zapatero por todas estos disparates, y aquí incluido sus mentiras cuando la bomba de ETA en Barajas porque anunció que se había roto la negociación y luego la reanudó. El País defiende a Rubalcaba, El Mundo a ZP, y el ABC en babia y con días de retraso sobre la actualidad.

Y al fondo de todo ello el deseo de Rubalcaba de un mano a mano con Rajoy en dos canales de televisión. Pues a lo mejor se equivoca el ex ministro de Interior porque, como dice González, puede que a Rajoy le da por hacerse otra vez el muertito y le exige a Rubalcaba que dimita de sus actuales responsabilidades políticas en el PSOE, y que por ello nunca habrá debates en la televisión y se acabó el carbón.