Córdoba indignada y pucherazo cultural

Antes de que se vaya aún vamos a ver llamativos coletazos que muestren la capacidad destructiva  de Zapatero. Lo ocurrido en la votación que ha otorgado a San Sebastián la capitalidad europea de la cultura para el año 2016 da fe de este temor porque la utilización del argumento indecente de “la pacificación del País Vasco” para seleccionar a la ciudad de San Sebastián es una falacia que nada tiene que ver con la Cultura ni con la vida de la ciudad, sino con un golpe de mano o jugada política de Zapatero a tres bandas: a ver si favoreciendo a Bildu los terroristas le regalan un alto el fuego definitivo o el final de la violencia antes que abandone el poder; para pagar las facturas que le pasa el PNV por sus apoyos parlamentarios; y porque creían que el beneficiario sería el exalcalde del PSE, Odón Elorza.

El hecho es que, con semejante pucherazo en la votación sobre la capitalidad europea por un jurado donde 6 de los 13 miembros eran nombrados por el gobierno de Zapatero y recibían instrucciones de la ministra Sinde, no sólo se ha podrido el proceso y vulnerado las normas elementales del mundo de la Cultura sino que también se dan alas a Bildu, no para favorecer lo que llaman la pacificación –cosa que se arregla si ETA entrega las armas- sino para lo contrario: publicitar al entorno político de ETA; menospreciar a las víctimas del terror; promocionar la independencia del País Vasco; y ningunear en Europa el idioma español. Y todo por orden o con el consentimiento de Zapatero.

Y harán bien Córdoba, Zaragoza, Segovia, Las Palmas y Burgos –las otras ciudades aspirantes a la capitalidad de la cultura europea-, en impugnar esa votación exigiendo otro jurado serio e independiente que excluya la mala política de esa decisión. Que, además, constituye una estafa para los miles de ciudadanos e instituciones que han trabajado con dedicación y entusiasmo para preparar su ciudad ante ese evento, y que recibieron en sus calles y plazas al falso jurado que los ha engañado y estafado, sin informarles que los criterios políticos formaban parte de la calificación y de la decisión final.

Si la decisión adoptada no se frena y rectifica el escándalo deberá llegar al Parlamento y a la Comisión Europea para exigir la suspensión del fallo y su revisión. Y si esto no ocurre, por el empeño del Gobierno y de la UE, entonces veremos como el capítulo de los “indignados” en las calles de España aumentará en próximos días denunciando esta burda manipulación. Eso es al menos lo que debe ocurrir en las cinco ciudades burladas por la ministra Sinde y los delegados europeos que se prestaron a la manipulación.

Y no valen los falsos lamentos de la ministra cordobesa Rosa Aguilar que, con esta, ya ha traicionado dos veces a su ciudad, que figuraba como la favorita del concurso por el esfuerzo brillante y original realizado y el espíritu de las tres culturas que aún reina y brilla en tan hermosa ciudad. Rosa Aguilar ya debería de haber presentado su dimisión a Zapatero por esta desvergonzada intromisión lo que, dicho sea de paso, le permitiría escapar de este ruinoso gobierno de España –a juego con el andaluz de donde ella viene- que pudre todo lo que toca, incluso el mundo de la Cultura como lo acabamos de comprobar.