Cuidado con Pelayo/Cascos

Que no se mezan en los laureles de la reciente victoria los jefazos del PP, don Mariano y compañía, ni vistan la piel del oso mañoso Rubalcaba antes de cazarlo no vaya a ser que este caballero negro que ha saltado al campo de Marte les dé una sorpresa a los eufóricos paladines de la derecha, mientras por el centro se les cuela Rosa Díez. Y cuidado con no despertar las iras de don Pelayo Cascos en la cueva de Covadonga donde rezando está el capitán del FAC a la Santina para agradecer sus dones y su bendición.

Y decimos esto porque en las declaraciones que Rajoy ha hecho al diario ABC -y donde Bieito Rubido ha visto un decálogo programático que por ninguna parte se ve- a la pregunta de qué pasa con los posibles pactos del PP con el partido de Álvarez Cascos en Asturias hemos visto en las palabras con las que el líder del PP toreaba a su esforzado entrevistador el ‘pase del desprecio’ y nada mas.

Y eso no es bueno, ni razonable porque Cascos se hubiera merecido mucho mas, incluso una llamada personal de Rajoy en la que desde su opulenta -y primera- victoria nacional, el líder de los populares le debía haber dicho al que fuera su vicepresidente primero y secretario general: “Francisco, te felicito por tu excelente resultado, probablemente todos hemos cometido errores en Asturias y es hora de lograr acuerdos, por mi parte no va a quedar”. ¿Acaso eso era mucho pedir al honorable presidente del Partido Popular? ¿Acaso no son más grandes los que conceden que los que niegan reconocimientos desde el más alto poder?

No sabemos como discurre la procesión de la Santina por las calles de Oviedo o de Gijón, ni si doña Isabel Pérez se ha dignado a llamar a Cascos para pedir una reunión, o si el gorrino de Gabino ha decidido retirarse de la alcaldía de Oviedo -total, para lo poco que va a los plenos-, o si desde Madrid Rajoy le ha enviado un ‘emir’ para parlamentar de pactos con el discípulo aventajado de Jovellanos. Ojalá sea así y todo vaya por buen camino.

Porque si la estrategia de los señores de Génova es la de dejar pudrir el pacto, para poner nervioso al capitan del FAC se van a equivocar. Y corren el riesgo de que Pelayo Cascos se enfade de verdad y cabalgue sobre Castilla en pos de sentar sus reales en Madrid y de entrar en batalla por los diputados de esta capital, y de otras mas, para las elecciones de 2012. Y a buen seguro que si Cascos ataca obtendría apoyos importantes de dirigentes y votantes del PP. Y puede que contase para ese ataque con la traición de la Bellida Condesa de Bombay, la lideresa Aguirre, que sigue empeñada en su ambición y se mira una y otra vez en el espejo de la madrastra de la Puerta del Sol -donde tiene acampados a los indignados- preguntándo sin cesar: “espejito, espejito, quien es más hermoso, Rajoy o yo”.

Y conste que no hablamos por hablar sino de oído. O sea, que un poco mas de cintura y rapidez en Génova no vaya a ser que se arme la parda dentro del PP y en toda España por culpa del culto al pudridero, como habitual estrategia de arreglar o confundir los problemas internos y externos. Y que se cuide también Aznar que se portó como un mal amigo y un cobarde en la crisis que permitió la salida de Cascos del PP camino del FAC.

Que las escopetas las carga el diablo, y “no hay “enemigo pequeño” como dice un portugués. Y si además no es tan pequeño y sabe tanto del PP pues con mayor motivo los de la calle Génova no deberían perder el tiempo ni la cabeza, ni los buenos modales en el caso de Asturias que está al caer. Es decir si no van a Oviedo a pactar con Cascos, el de Covadonga vendrá a Madrid a plantear batalla, y en ese caso que se preparen porque visto el ensayo general de lo ocurrido en Asturias lo de Madrid, a nada que Cascos se empeñe y hable claro y alto sobre la política nacional en contraste con los silencios prolongados del señor Rajoy, se armaría tal revuelo que llegaría a todos los rincones y a las almenas del Reino, y luego, ya se sabe, Dios dirá.