Si los acampados supieran

Si los acampados de la Puerta del Sol supieran, además de lo que intuyen, de todo lo que se esconde bajo la cama redonda de los poderes políticos y económicos de este país en vez de campamentos habrían montado barricadas como las del mayo francés. Son unos angelitos y todavía los hay quienes les riñen o los desprecian como Esperanza Aguirre que ayer se paso siete pueblos.

La condesa de Bombay, Esperanza Aguirre, no sabe lo que es la Democracia –basta ver Telemadrid- y vestida de vaca lechera ayer se volvió a lanzar contra los acampados de la Puerta del Sol, a los que en vez de invitarles a chocolate con churros -que es lo que debió hacer con los que pasaron allí la noche bajo la lluvia- la condesa les lanzó dardos e invectivas, o los comparó con la “democracia orgánica del franquismo” para decirles que la democracia no tiene apellidos. Pero ¿qué sabrá esta autócrata y autoritaria de lo que es la democracia? ¿Acaso el Gürtel que le nació en su gobierno y grupo parlamentario, o los espionajes a costa del erario público, o las presuntas corrupciones sobre otros escándalos como Ginso o el tren de Navalcarnero, o todos sus apoyos al periodismo de extrema derecha o sus sucias maniobras y conspiraciones contra Rajoy, y las otras del 11-M?

Aguirre confunde la ausencia de un adversario de peso en Madrid, porque el invictus Gómez es peor que Simancas, con su esperado éxito electoral. Pero no sabe que algunos ya tienen localizadas ciertas cuentas en paraísos fiscales que con toda seguridad a la Condesa de Bombay le van a interesar. En realidad Aguirre respira por el autoritarismo de la llamada “gente de orden” de la derecha que ayer nos enseñó la pezuña en las portadas de los diarios nacionales de la derecha, El Mundo, ABC, La Razón y Gaceta que, con mayor o menor desparpajó venían a decir eso de “a por ellos”, es decir a por los acampados de la Puerta del Sol, que la condesa de Bombay cree reservada para darse bombo en sus particulares festejos y condecoraciones a sus constructores amigos y bajo sospecha, olvidando que allí han estado los calabozos políticos del franquismo, y que en esa plaza se declaró la II República Española.

El PP está desconcertado con el movimiento del 15-M y las acampadas de la plataforma de “Democracia Real Ya”. González Pons los descalificó llamándolos anti sistema, y otros de sus compañeros también salieron por peteneras, mientras Rajoy escurre el bulto una vez que el presidente del PP nunca habla de nada interesante como en él suele ser habitual, aunque la luna choque contra la sede del PP en Madrid.

Los populares hablan del paro y miran a Guadalajara a ver si consiguen el vuelco en esa ciudad que es donde ahora se juega la batalla del 22 de mayo. Porque si la capital de la Alcarria cae del lado del PP, el PSOE perderá La Mancha y se salvará la Cospedal. Pepe Bono, que está de perfil, se dio ayer un garbeo por la ruta amada de Camilo José Cela para que no digan en su partido que no echó una mano a Barreda con quien casi no se habla porque el presidente de La Mancha no arropó a Bono en lo de los pisos y la hípica.

En suma, que no se quejen ni píen los populares en contra de los acampados de la Puerta del Sol, no vaya a ser que en el último suspiro se lleven un susto electoral. Además, por menos motivos de los que tiene los acampados para protestar y pedir democracia y trabajo, Nerón incendio Roma. Y eso que los acampados “no saben de la misa la mitad”, porque si tuvieran sobre la mesa todos los datos de lo que subyace en la política española, la corrupción y las relaciones entre los poderes nacional y autonómicos y los económicos y financieros, menuda se iba a armar.