Sutil campaña contra Rajoy

A buen observador pocos detalles bastan. Si hacemos la suma y cadencia de ciertos acontecimientos veremos que los enemigos “interiores” del PP, aquellos que habitan los más radicales púlpitos mediáticos, en connivencia con los dirigentes más conservadores y extremos de este partido, veremos que de un tiempo a esta parte se están agitando las aguas de manera, entre provocadora y calculada, en contra del liderazgo del PP que ostenta Mariano Rajoy y de sus posibilidades como presidente del Gobierno tras las elecciones generales de 2012. La confabulación caería por su propio peso si Rajoy arrasa o gana con solvencia las elecciones regionales y municipales del 22 de mayo, la gran encuesta nacional. Pero si no es así que se prepare el señor de Pontevedra porque algún loco ya está pensando –y no exagero- en el regreso de ¡Aznar!

Es cierto que el liderazgo de Rajoy nunca recibió buenas notas en las encuestas sobre los políticos, y que su fama de no querer hacer nada, o no tomar decisiones arriesgadas o contundentes dentro y fuera del PP, ha crecido –desde el PSOE le llaman vago, y la viñeta de Peridis en El País en la que Rajoy siempre aparece tumbado, ha calado-, si esto es así, o al menos lo parece, no es menos cierto que Rajoy ha dado pie a este discurso del “lassair fair lassair passer”, con su escurridizo discurso y negativa a responder sobre los temas candentes o conflictivos. ¿Qué le ha parecido la sentencia del Constitucional sobre el estatuto catalán?, se le ha preguntado más de una vez al líder del PP, y Rajoy –inductor del recurso y defensor de la unidad de España- solo dice: “que la acato”. Y se acabó. ¿Y sobre Camps y su lista electoral de imputados? No toca. Y ¿cuáles son sus propuestas definitivas sobre la crisis? Cientos y cientos. ¿Y qué opina sobre la moción de censura a Zapatero? Pues que no conviene. Etcétera.

Hasta Aznar ha llegado a decirle al actual presidente del PP que hable alto y “claro”, dando la razón a quienes denuncian su “tancredismo” político y personal. Pero siendo todo esto así en general o en parte, y puede que como resultado de una estrategia –que se le imputa a Pedro Arriola, su asesor- que al parecer le ha dado buen resultado en las encuestas, en las últimas semanas y con motivo del anuncio de la retirada de Zapatero del cartel electoral del PSOE, se acaba de detectar una sutil campaña mediática contra Rajoy. La que viene desde los sectores más extremos de la derecha y que capitanea el diario El Mundo –el gran protector de Zapatero, más que el diario El País-, el lugar desde donde se pretendió echar a Rajoy de la presidencia del PP en beneficio de Aguirre o de Juan Costa, el mismo diario que recibe toda clase de agasajos y favores del presidente del Gobierno, al que no ha tocado un pelo en los últimos siete años. El periódico que trabaja para lanzar a Carme Chacón al frente del PSOE y contra Rajoy, y el que piensa que a ellos les va mejor con ZP o con “su niña” Chacón, que con la posible presidencia de Rajoy en la Moncloa, cuya anunciada “independencia” temen en dicho diario donde se culpa al líder del PP de la expulsión de la COPE del vociferante Federico, que sigue a palos contra Rajoy desde El Mundo y sus terminales digitales en cuya financiación han participado y participan destacados dirigentes del PP.

“La pinza” que ahora usa Pedro J. contra Rajoy es clara: por un lado salvar a Zapatero y jalear a la Chacón; y por otro poner el acento en las debilidades y errores de Rajoy –como en el caso Camps-, al tiempo que pretender meterlo de lleno en sus teorías conspirativas del 11-M, ETA, el Faisán, etc, para que Rajoy se aleje del centro y caiga en la bronca tertuliana de los más pintorescos y falsos patriotas que circulan por la radio y la televisión. Sí, es verdad que atacan a Chaves en Andalucía, pero solo porque saben que el PSOE andaluz apoya a Rubalcaba frente a Chacón que es la protegida de Zapatero y del diario El Mundo.

Lo ocurrido durante la última manifestación de las víctimas del terrorismo –que el sector ultramontano mediático usa con abuso y desparpajo-, fue otro ejemplo más. Ese día y durante las retransmisiones de las radio y las televisiones de los ultras de la derecha, el ataque feroz fue bicéfalo: por un lado a palos con Zapatero y Rubalcaba; por otro a palos con Rajoy (por no asistir al evento), e incluso a palos con Trillo, Pons y Basagoiti, a manos de lo más vociferante de estos medios bronquistas. Los que no sabemos bien si están preparando la salida de un partido político (con un Mario Conde o cosa parecida) al estilo de Le Pen, si son los tontos útiles de El Mundo, al servicio de Zapatero y la Chacón, o si ese es, simplemente, el verdadero rostro anti democrático de los furiosos tertulianos.

La guinda de tan espantoso pastel la puso El Mundo con una de sus encuestas cocinadas por “pésimo de Molina” –el que cantó la victoria electoral de Aznar en 1993- en la que, de un plumazo, el PP perdía la mitad de la ventaja electoral que tenía frente el PSOE: de 16 puntos a 8, solo por el anuncio de la retirada de Zapatero y por la posible llegada al liderazgo y cartel del partido de Rubalcaba o Chacón. Y a partir de ahí, otra vez la matraca, por tierra, mar y aire, o prensa, radio y tv, de todos los que aspiran a colocarse en los medios del Estado –y en algunos públicos audiovisuales- si Rajoy llegara al poder, a pesar del campo de minas que estos pájaros han sembrado a sus pies.

Es verdad que Rajoy da motivos para la crítica y que hay periodistas conservadores, independientes y progresistas que lo critican desde la honradez profesional, el análisis y la convicción. Pero eso no es de lo que estamos hablando en esta crónica. Aquí se habla es de una confabulación calculada de los habituales artistas de “la conspiración”. A sabiendas que su discurso hace daño en el electorado del PP, que favorece la abstención y que espanta a votantes del centro sociológico español, alejándolos de las urnas del PP. Uno de los gerifaltes del PP, próximo a la camada aulladora del anochecer e inmerso en esta sutil y malvada maniobra contra Rajoy ha llegado a decir que “si el PP no gana con solvencia las elecciones municipales de mayo habrá que recurrir a ¡Aznar! Pues en eso estarán, a nada que los “idus” de mayo sorprendan al personal.

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