González canta la vitoria del PP

Lo ha dicho Felipe González: “el PP puede sacar mayoría absoluta”, y sus palabras habrán caído como un obús en el palacio de la Moncloa y en la sede socialista de Ferraz. Y no le falta razón al ex presidente porque basta ver lo que está pasando en Andalucía con el aparatoso fin de régimen del chavismo para comprender que si el ejército del Sur del PSOE cae en las manos de las tropas del PP –primero en las municipales- el partido que lidera Mariano Rajoy se alzará con la victoria y por mayoría absoluta.

Además los flancos abiertos por los socialistas no paran de crecer y a los escándalos andaluces y la crisis del gobierno y del PSOE andaluz se suman la batalla de primarias, el caso faisán, la negociación con ETA, la crisis económica, el paro, la confusa despedida de Zapatero y sobre todo la moral de derrota que inunda las filas socialistas, como lo acaba de confirmar González diciendo la verdad.

Es verdad que el discurso del PP es monotemático para pedir elecciones anticipadas, culpando a Zapatero y al PSOE de las graves consecuencias de la crisis española. Pero su mensaje conecta con lo que piensa una mayoría muy amplia de los españoles. La última encuesta del CIS sobre la preocupaciones ciudadanas da toda la razón al PP y pone en evidencia además que el tema de las pensiones es crucial y que los populares han tocado un nervio muy sensible del electorado socialista.

Y por si algo les faltara llega González y canta la derrota de los suyos, mientras que el silencio impuesto desde la Moncloa sobre la batalla de las primarias no ha logrado que este debate decaiga en los medios de comunicación, sino que sigue vivo e imparable por mas que Rubalcaba y Chacón eludan pronunciarse, pero sin desmentir ninguno de los dos su ambición, como por ejemplo lo hizo ayer Fernández Vara.

Naturalmente siempre se podrá decir que “hasta el rabo todo es toro” y que por el momento y hasta que se abran las urnas el día 22 de mayo nada estará decidido. Pero al día de hoy no se ve en el horizonte nada que permita una esperanza de salvación de las huestes de Zapatero. Les queda, como algo emblemático, la batalla de La Mancha donde las tropas de uno y otro ejército saben que tienen una cita crucial, con Barreda atrincherado en El Alcázar, y la Cospedal poniendo en juego el prestigio de la secretaría general de los populares que por eso mismo quieren cerrar allí su campaña electoral.

La suerte parece echada aunque la partida final solo está a punto de comenzar.

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