Luces y sombras de Rajoy

Con la habilidad que le caracteriza para hacer daño a su partido, José María Aznar declaró la pasada semana en la compañía de Esperanza Aguirre –otra que tal baila- que Rajoy tiene que hablar “claro”, lo que es tanto como decir que el presidente del PP esconde su programa o no tiene, que es exactamente lo que dicen desde el gobierno y desde el PSOE para atacar y devaluar la acción política del líder de la oposición.

Aznar pide claridad –“la derecha sin complejos”- y que Rajoy salga de la oscuridad en la que presuntamente se oculta y se protege para no sufrir desgaste alguno. Pero lo cierto es que quien está en el lado oscuro de la política, en el reverso de la derecha mas extrema y anquilosada es el propio Aznar en compañía de sus mas fieles, los Aguirre, Acebes, Zaplana, Mayor, etc, los asiduos de las tertulias atronadoras de las mañanas y del anochecer, los guerreros de Irak que ahora se mofan de la guerra libia de Zapatero –pero esta con un claro mandato de la ONU, y no como las de Bush- y que son a su pesar y en definitiva, el único gran peligro del PP. Los que puede hacer que el PSOE, con la Chacón o Rubalcaba recuperen espacio electoral de aquí a 2012 y luego pacten con los nacionalistas el control de un Gobierno si el PP no saca la mayoría absoluta o suficiente para Gobernar.

Es verdad que los destrozos de Zapatero en España, en su partido y en la izquierda son enormes y todavía pueden ir a peor de la mano de semejante personaje, que todavía no se sabe bien de que planeta llegó. Pero el combo de Aznar y sus publicistas conspirativos, esos si llegados de remotos desiertos, o de montañas lejanas (o “nevadas”, como ellos lo cantaban en los campamentos de Falange), si sabemos a que se dedican y donde están. En realidad trabajan para el PSOE de tanto gritar el “a por ellos” de un PP que al que no quieren ver en el centro, sino a la derecha mas extrema.

Por ejemplo, ¿quién financia o apoya los medios ruidosos, grandes y pequeños, que se pasan día y noche machacando a Rajoy desde la derecha, para que se suba al Faisán, al 11-M, al manoseo de las víctimas del terrorismo, etcétera. ¿Acaso son losmismos que jugaron la conspiración de Aguirre contra Rajoy al término y tras la derrota de las elecciones de 2008? Esa mosquita muerta que es Acebes tiene mucho que explicar y contar en Génova 13, porque su despacho de influencias, o de no se sabe qué, esconde inconfesables operaciones contra el líder del PP. ¿Quién le busca dinero a Cascos, como a los monos aulladores del anochecer? “Cherchéz la femme”, en la Puerta del Sol.

Rajoy tenía mucha razón cuando le respondió a Botín que la única manera de salir de definitivamente de la crisis es provocando el cambio político en la presidencia del país, y no alargando su agonía como proponía el banquero con el discurso manido de la “estabilidad”. ¿Qué confianza y que estabilidad ofrece este presidente fracasado y desahuciado incluso por sus propios compañeros de partido, que ven en él un lastre que los lleva al fondo del proceloso mar de las elecciones del mes de mayo?

Rajoy va a tener que hacer acopio de su independencia y de su paciencia para llegar al poder y para el día después, porque todos estos que lo quieren controlar, presionar y ponerlo al servicio del caótico Zapatero se plantarán a las puertas de la Moncloa al día siguiente de las elecciones de 2012 tocando palmas y llenándolo de elogios.

La derecha es así, cainita, conspiradora y pecadora en vez de puritana, moderna y anglosajona. Se tragan los añejos principios de “Dios, Patria, Rey, banca, USA, Vaticano, el Ejército, la Guardia Civil, la guerra, los dividendos, etc- a ciegas y como si fueran dogmas que automáticamente hay que cumplir. Por eso a los grandes financieros nunca les ha preocupado el PP porque creen saber que siempre va a estar de su lado, o incluso a su servicio.

Pero este país está enfermo y son muchos los millones de ciudadanos que necesitan ayuda, trabajo y consuelo, y ese ha de ser el verdadero objetivo del PP, comoes el gran fracaso de Zapatero. El año que le queda por delante no le será nada fácil a Rajoy, y que se libre de sus pretendidos “amigos” como del mismísimo diablo. Porque el camino que parece expedito está lleno de obstáculos y trampas y todavía no se ve su final. A sus adversarios oficiales del PSOE y a su tinglado mediático audiovisual ya los conoce Rajoy, pero el peor problema del PP lo tiene dentro de su propio partido. Aunque el desbarajuste de los socialistas es de tal calibre -véase la crisis surgida en el gobierno andaluz- que incluso a pesar de estos conspiradores de medio pelo el PP estas elecciones y las que vengan las va a ganar. Sobre todo si vigilan el combo de Aznar y a Paco Camps le ponen un bozal -está desatado y muerde- , o le dan una tila, o se lo llevan de compras de unos trajes por Madrid que seguramente es lo que mas le puede gustar.

 

 

Sobre el autor de esta publicación