El misterio de Liberty

Lo decía ayer “El Roto” en el diario El País: “lo que tiene esta edad de oro de la comunicación y la información es que no hay manera de saber lo que pasa”. Pues eso, que se apliquen el cuento en Prisa porque no hay manera de saber lo del fondo Liberty, los “warrants”, la ampliación de capital, lo del canje de acciones A, las B y las C, como quedan los Polancos (pues parece que han perdido el poder y una pasta gansa), y sobre todo y ante todo quién está detrás de Liberty o quien es la mano que mece la cuna.

O quien avala la operación que ha organizado el gran enreda nacional de Matías Cortés no vaya a ser que al final de este túnel financiero estén los bancos españoles a los que Prisa les debe la pasta. O los amigos mexicanos de Felipe González como el famoso Slim, como ahora se desprende de la presencia en el Consejo de Administración de Ernesto Zedillo (el que fuera presidente de México, lindo y querido), y a no olvidar que La Caixa compró no hace mucho el 20 por 100 de la empresa de Carlos Slim (¿para qué?, “cherchez Liberty”). Además en el nuevo Consejo de Prisa –la nueva corte fúnebre de los Polancos, apuñalados por Matías Cortés- sigue el más que incombustible Gregorito Marañón, quien se está cargando el Teatro Real con las óperas de arte y ensayo. Y encima han echado a Javier Pradera del Consejo, ¡vaya por Dios! Si don Jesús del Gran Poder y Pancho levantaran la cabeza, la que se iba a armar.

Y si todo esto es misterioso qué les vamos a contar del lío de los canales de la televisión de Prisa, Cuatro, CNN, Sogecable, Telecinco, etc. Por cierto los mejicanos de Televisa se quieren marchan de La Sexta y busca un primo con dinero para que les compre su paquete accionarial. Pero en todo caso lo de Prisa es el misterio más grande del mundo mediático español. Tan es así que nos recuerda lo que explicaba el lepero Josefito tras su gran operación financiera, cuando cambió su coche por una hipoteca, y la hipoteca por un barco, y el barco por un vaca, y la vaca por parcela llena de higueras y dijo: “ya no sé si le debo dinero al Banco Coca, o si el Banco Coca me lo debe a mí”.

O sea, Juan Luis, no se entiende nada, ni se comprende el cabreo de la SER con la COPE. Porque lo que ha pasado en la SER solo es culpa de Prisa y por eso han cesado a Agustito Delkader y lo han trasladado al desván o la planta noble muy lejos del ámbito del poder. Y todo apunta a que la COPE les está pisando los talones en lo deportivo a la SER porque de lo contrario no estarían como están, de los nervios y no pondrían querellas o demandas a la radio de la Conferencia Episcopal.

Y hablando de la COPE ¿Qué pasa con Buruaga, siete empleos y pésimo articulista? Pues o se queda con la Radio de la Conferencia Episcopal, o se va de una vez a VEO TV donde Pedro J. y Unedisa han vuelto a fracasar por enésima vez con sus informativos y tertulias de la televisión digital. Y los italianos de Rizzoli dueños del Grupo y de El Mundo están que echan las muelas con semejante fiasco, mientras se dice que no han aprobado lo de Buruaga y que este locutor –no periodista- que tendrá que elegir entre VEO o la COPE, ni parece que hayan aprobado tampoco los presupuestos de 2011 de VEO TV, y además no les gusta nada la obsesión de Pedro J. de competir con el Gato de Intereconomía (donde financia Mario Conde) por más que les estén quitando audiencia y ejemplares del diario. Como guinda 120 redactores de El Mundo han pedido a Pedro J. la expulsión del periódico de su columnista Sostres por sus infames declaraciones en Telemadrid, que nada tienen que envidiar a las confesiones de Dragó.

Asunto donde tienen abierta otra guerra paralela con ABC acusando a los Vocento de regalar el diario monárquico en compañía de los diarios locales del Grupo, lo que viene a ser una venta compartida a mitad de precio según OJD, y lo que les pone los pelos de punta a los de Unedisa, porque pueden pasar del dos al tercer puesto en la lista de diarios nacionales más vendidos.

Además la historia del “Urbi et orbit” tampoco les acaba de funcionar,  es otro gasto y al día de hoy más una ocurrencia que una realidad. Porque las nuevas generaciones y la gente joven, que andan en la cultura de la Red, no quieren nada de pago y prefieren los diseños y usos de internet y nada que se acerque o le parezca al diario de papel.

Es decir, no se entiende nada, como afirma El Roto, como no se entiende que Cebrián o Pedro J. no vayan a la reunión de poderosos de la Moncloa y si el nacionalista Lara y el presidente del canal de la telebasura, Telecinco, Alejandro Echevarría, aunque aún hay margen para alargar la lista de los invitados que podría llegar a los cien mil hijos de San Luís, como las cosas sigan así.