Medios: Clones y Zorra

Señor, como viene la prensa. Muy bien hecho por el presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, Fernando González Urbaneja, que le ha leído la cartilla a la guapa y famosa Sara Carbonero por mezclar presunto periodismo y cotilleo televisivo de amor y lujo con sus reportajes y entrevistas con su novio Iker Casillas, en pleno campeonato Mundial de fútbol, siguiendo el modelo habitual del morbo y la telebasura que suele practicar Telecinco a cualquier hora del día. Un espectáculo lamentable que invadió las portadas de la prensa de medio mundo y no deberían de haber consentido Carbonero,  Casillas y Vicente del Bosque. Pero ya sabemos cómo las gasta en España el rey de la telebasura Paolo Vasile, el cónsul televisivo de Berlusconi en nuestro país gracias a la Telecinco que preside el beato conservador Alejandro Echevarría (ex Vocento).

Estamos viviendo en España un tiempo difícil y bochornoso en lo que a los medios de comunicación se refiere. Difícil por la crisis económica que todo lo embarra, pero a la vez bochornoso porque estamos asistiendo a un periodismo políticamente sectario y obediente a los partidos de uno y otro lado. Y en muchos casos preñado de burdas manipulaciones cuando no de unos modales impropios de esta profesión como los que inundan las famosas tertulias televisivas de la basura/corazón. E incluso esas otras tertulias televisivas de la política, dominadas por la extrema derecha con el apoyo más que sorprendente de destacados dirigentes del PP. Como ocurre con el tonto Miguel Arias Cañete, o la insoportable jefa del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho (que por lo visto no tiene otra cosa que hacer), que avalan con su presencia en esos platós lo mas zafio y facha que se ve en televisión en compañía de y personajes de todo pelaje para ofrecer una imagen del PP lamentable y contraria al presunto centrismo del que suele hablar Rajoy.

En la llamada prensa de calidad deambulan a sus anchas los jefes de propaganda del PSOE y del PP. El País habrá descorchado champagne porque ha conseguido que por fin (después de casi un año de Gurtel y de espionajes) caiga el jefe de la seguridad de Esperanza Aguirre, Sergio Gamón, el presuntamente implicado en el espionaje a Cobo y Prada. Una partida que aún no está cerrada, que podría ir a juicio, y tener rebote en lo que a Prada se refiere porque en el entorno del que fue vicepresidente de Aguirre hay mucha tela que cortar, como pronto se verá.

Aunque lo que ahora más interesa en el campo mediático es la guerra de los clones, o de los dos grupos de comunicación gubernamentales y pro Zapatero, como son el de La Sexta TV que lidera Roures y Prisa que controla Cebrián. Los dos enfrentados en su particular guerra del fútbol, o por los derechos audiovisuales de la Liga española, con querellas de por medio y con una suspensión de pagos en Mediapró. La que parece ser una jugada de estrategia de Roures frente a Cebrián que, de serlo, podría acabar en el delito de “fraude de ley”, y que ya veremos como termina porque cuando un juez se cuela en la administración de una empresa y comienza a levantar las alfombras y las cuentas cualquier cosa puede pasar.

Como consecuencia de todo ello Prisa podría perder los derechos de la Liga de Futbol para la próxima temporada y ello hundiría Sogecable y dañaría la posible entrada en el capital del Grupo del fondo Liberty, que cada día que pasa sigue ganando mucho mas porcentaje de acciones, dejando a los Polancos en pañales y a Cebrián como dueño de la situación si es que al final el misterioso fondo acaba poniendo novecientos millones de dólares como prometió, lo que todavía está por ver.

En el flanco derecho de la gran prensa, el ABC –con diseño de diario deportivo- se ha puesto de perfil en sus contenidos y no apuesta por nada salvo por las promociones de costosos regalos a los lectores del fin de semana, que están poniendo nerviosos a los italianos del diario “presidencial”, –al servicio de Zapatero, aunque no de su gobierno- de El Mundo, que empieza a sentir en el cogote la mejora de ventas de ABC, dentro de un orden porque por lo general todos bajan. La Razón aguanta a duras penas y con una cierta dignidad en su posición conservadora (a la espera quizás de un zarpazo de Lara sobre Vocento). El Público, también de Roures, es una broma de periódico al servicio de Zapatero, y eso que se llama La Gaceta, es la versión papel de la extrema derecha audiovisual, cuyo programa estrella cambiará pronto de nombre para llamarse “La Zorra”, que es la versión femenina y española de “El Zorro”, en defensa de los niños, los curas y la patria a manos de personajes que dejan mucho que desear.