Un ratón en la Casa Blanca

Un ratoncillo campero, o jardinero, se ha paseado por delante del atril del emperador negro de la Casa Blanca y se ha convertido en la estrella informativa del fin de semana de medio mundo. Y no digamos de las televisiones de los Estados Unidos que han encontrado un filón con esta sorprendente y simpática aparición de un joven Mickey Mouse en la presidencia de Obama. La cosa no pasa de ser una anécdota pero el lugar y el protagonismo del presidente americano la ha convertido en categoría de primer nivel. Y los habituales detractores de Obama, la pandilla del Tea Party de Sarah Palin y compañía, habrán titulado semejante aparición del improvisado actor de la siguiente manera: “Hay ratas en el ala oeste de la Casa Blanca”. Y pronto ofrecerán un gato republicano se adentre en el despacho oval para cazar al intruso que, en su opinión, habrá dejado al descubierto la “seguridad” del presidente.

Otros comentaristas habrán preferido dejar las cosas como están o en su justo lugar y no dar mayor importancia al simpático roedor que, si lo dejan en paz, pronto volverá a las pantallas de la televisión americana como parte del espectáculo presidencial. La presencia de ardillas en una rueda de prensa del jardín de la Casa Blanca habría sido considerada algo normal, pero lo del ratoncillo jardinero tiene su encanto y habrá alertado a más de uno por si, como la famosa película de “Ratatouille”, se acaba colando en la cocina de la casa presidencial y no digamos en medio de un banquete de postín provocando el pánico entre las damas de la alta sociedad washingtoniana, entre las que ya se había colado alguna figurante como ocurrió meses atrás.

De manera que no sería de extrañar que se montará una cacería de ratones en la Casa Blanca, o que contrataran a un gato de carácter como el famoso Tom, pero conociendo como son en ese enrome país el debate irá para largo y la sociedad protectora de animales se enfrentará pronto con los amigos del rifle sobre este asunto, y ya veremos como acaba este episodio y si Jerry sobrevive a los ataques de Tom. Desde luego Hollywood no perderá esta buena ocasión y producirá, en 3D, una película de dibujos animados, o un video juego. O puede que incluso un “thriller” en el que el ratón resulta ser un espía de Bin Laden. O puede que incluso una nueva especie de vida animal producto de las “células sintéticas” que los investigadores americanos acaban de inventar, poniendo millones de interrogantes sobre el origen de la vida, y el futuro editorial de ese magnífico libro que se llama “El Génesis”.

Naturalmente, si ese espectáculo hubiera ocurrido en el Palacio de la Moncloa en España se habría montado un lío espectacular, con rebote histérico en esas tertulias de los gatos pardos que maúllan al anochecer, que hacen las delicias de la peor derecha y por donde deambulan ladrones y toda clase de trapisondistas, mezclados con políticos del PP y artistas variados. Aunque mayor escarnio habría producido la aparición del roedor en una rueda de prensa del PP en la sede de Génova 13 ante el espanto y los alaridos de la Cospedal. En realidad, en este país, las cosas están tan mal para el gobierno y la oposición que un simple ratón podría incluso desestabilizar a uno y a otro, aunque sabido es que tanto Zapatero como Rajoy están los dos curados de espanto y nada ni nadie los puede desestabilizar. La prueba está en que uno y otro están bajo mínimos y ninguno de los dos se va.