2018

La historia es testigo de los tiempos, luz de la verdad, vida de la memoria, maestra de la vida, legado de la antigüedad.

Marco Tulio Cicerón (orat. II. 36)

La gente sabe que este año que tenemos nos durará hasta el 31 de diciembre aunque esta fecha tenga relativamente pocos años de vida comparado con la historia de la humanidad puesto que vige desde el siglo XVII. Antes de eso, los cálculos de la medida del año y su organización pasaron, como cualquiera sabe, por diversos momentos. La duración se basa en el movimiento de la Tierra sobre si misma y sobre el sol, aproximadamente, desde que Julio César lo instauró en 365 días como ya lo organizaban los egipcios, añadiéndole un día mas cada cuatro años. Pero, empezaba el 1 de marzo, por ser el comienzo de las campañas bélicas. La guerra, lo mas importante. Mas tarde en la edad media cuando la Religión impuso en la vida civil la trascendencia, el comienzo del año era el 25 de diciembre, haciéndole coincidir con el solsticio de invierno, como se había hecho con la fecha del nacimiento de Cristo. El caso es que la medida tiene el comienzo y el final establecido, a la espera que los santones de la felicidad lo coloquen el 1 de septiembre, por aquello del fin de las vacaciones, con lo que ganaríamos un mes mas o menos de trabajo y productividad y seguramente algún kilo menos.

El caso es que el 31 D.M. despediremos este 2018 que nos ha regalado una enorme variedad de acontecimientos de todo orden y que los programas resumen de los medios de comunicación se encargarán de glosar hasta las 0h del nuevo año que inexorablemente comienza donde termina este. La gente sabe que de un día para otro no caben cambios relevantes, pero si intenciones y propósitos. Año nuevo vida nueva, asegura el dicho en referencia a considerar el 1 de enero como un punto de partida señalado. Las gentes necesitamos fijar los días para atenernos a nuestra organización personal, cumpleaños, bodas, bautizos u obituarios nos ayudan a jerarquizar nuestro quehacer.

2018 ha sido en nuestra casa un año que no será el que ha sido, porque han sucedido algunas cosas puntuales que parece que lo fijarán en la historia bien diferenciado del anterior y probablemente del que le va a suceder. Asuntos como el 40º aniversario de la Constitución, Cataluña, VOX o el Brexit, el abandono del poder de los Castro en Cuba o la llegada al poder de Donald Trump fuera de nuestras fronteras, han iniciado la vida social que tomará sin duda dimensiones distintas a las de hoy. Será en años próximos cuando se verá el auténtico tamaño de su estatura, aunque será este 2018 el de su puesta en escena el que les referencie.

Ya sabemos, a pesar de la cita de Cicerón, que la memoria es engañosa y que el ser humano tiene muy poca y muy poco seria la que le queda. Abandona los mecanismos del recuerdo con una facilidad solo equiparable a su soberbia, así es que probablemente, si al final del 2019 que asoma volvemos a ejercer este ejercicio inútil de analizar el proceso transcurrido, probablemente tendremos que copiar estas palabras, nos tememos que los hechos seguirán revoloteando por nuestra meninge aproximadamente igual a como lo hacen hoy.

Los buenos deseos del hombre de hoy, mas ligado a la evanescencia del placer que de otra cosa se revelan en el deseo repetido hasta la saciedad en estos días. ¡Feliz año nuevo! La Felicidad como algo posible. Así nos va.

El año viejo rebusca en su limosnera pero no encuentra moneda que le redima. Diciembre