Argentina en el diván

La gente sabe  muchas cosas de Argentina. Porque es uno de los grandes países de habla española, seguro, porque tradicionalmente fue un lugar preferente para la emigración española en el XIX y comienzos del XX, también, por haber sido nuestro país tradicional refugio de refugiados políticos y huidos de los regímenes totalitarios que han asolado ese país sin solución de continuidad, también, porque desde aquí se comenzó a procesar a algunos de los torturadores de su dictadura militar última, y eso abrió las puertas definitivamente, para que los gobiernos subsiguientes volcaran su mirada a esos años terribles, con aquella, famosa, comisión de la verdad, que encabezó el gran Ernesto Sábato, también, porque fue Santa Evita Duarte de Perón quien alivió el hambre en la postguerra nuestra con el trigo de la Pampa, y se dirigió a los obreros desde el balcón principal del Palacio de Oriente con el Generalito Franco a su lado tragando quina, también, porque ha sido, es y será un país exportador de talento y creatividad sin límite, también, porque hoy la cultura española en español no se podría entender sin la aportación argentina, también, por poseer una de las variantes de la lengua española más rica , sugerente y diferenciada, también, por tener la industria editorial en español mas importante, también, por su riquísimo folklore y su música, también, porque allí nacieron Carlos Gardel, Evita, Ernesto Guevara Che, Martín Fierro, Yupanqui, Borges, Cortazar, Discepolo, Piazzola, Maradona o el Papa Francisco, etc. Etc. También.

Porque fue a donde los vascos llevamos las vacas y las parrillas y con ellas sentamos las bases de la cultura criolla y gaucha, también, porque ser gallego en Argentina es sinónimo de español, también, porque si existe un modelo de hombre trabajador, emprendedor y sensato es el del papá de Manolito el amigo de Mafalda, también, porque si uno va a Israel y le oyen hablar español y le contestan, seguro que será con acento argentino, también, porque ser argentino es casi ser terapeuta, también, por la fama de presuntuosos y sobraos de los argentinos, también, por mantener el único partido político en el mundo en el que caben todos, desde la extrema derecha a la extrema izquierda, y se sienten peronistas, también, porque Buenos Aires tiene al menos dos librerías abiertas las 24h los 365 días del año también, porque desde Buenos Aires salió a conquistar el mundo, el tango, también, porque en ningún otro lugar del mundo se reza como allí al Dios Fútbol, también, porque logró entronizar como primer Papa latinoamericano a un Jesuita protestón, también, porque desde las cataratas de Iguazú hasta el canal de Beagle cabe uno de las países mas ricos del mundo en recursos naturales y agrícolas, también, porque en el país se crían según las últimas cifras 51.500.000 vacas, también, porque a pesar de tantas vacas su tasa de pobreza según datos de 2014, hoy obsoletos, seguro era del 30% de la población, también, porque en cifras del mismo año la tasa de indigencia era del 12% de la población, hoy también obsoleto el dato, seguro, también, por tener una tasa de trabajo en negro del 41,6% del empleo total, también,  por tener un PIB de 563 billones de dólares, en cifras de 2015, también, porque la deuda exterior es el 43% de ese PIB, también, porque a pesar de todo tiene el índice de desarrollo humano (IDH) mas elevado de América Latina, también, porque soporta esa frase que pronunció Clemenceau en 1910:  De que lo que Argentina produce de noche los argentinos lo roban de día, también, porque allí se inventó el corralito, también, porque la los intereses fijados por el Banco Central son del 40% y la inflación por encima del 30%, también y por todo lo que se me ha olvidado, también.

Argentina está de nuevo en el diván del psiquiatra y no solo por culpa de Macri, también, todo viene de la infancia y los complejos de amontonan mientras el FMI se relame y receta imposibles, aunque cualquier augur del tres al cuarto sabe, que volverá, seguro.

Siglo XX cambalache, problemático y febril… Septiembre