Hijos de las Hordas 2

La gente sabe  por tanto que las naciones del mundo viven en un sueño loco de poder administrativo. Un sueño basado en el reparto de poder al margen de los ciudadanos, de su cultura, su lengua, su origen. En cualquier parte del mundo que escudriñemos veremos como a un lado y al otro de las marcas, estas fronteras dividen a individuos que comparten la mayoría de los conceptos que construyen la identidad. Da igual que nos fijemos en las fronteras de los desarrollados países del norte de Europa o que analicemos la raya entre Swaziland y la República Sudafricana. Siempre hay alguno de los nuestros al otro lado.

El concepto estratégico mundial no ha considerado nunca las claves culturales de los pueblos para organizarse. Todos los países del mundo incluyen individuos de diferentes nacionalidades culturales y ninguno de ellos se constituye exclusivamente alrededor de una de ellas. Esa es la realidad. Y nada en los hechos históricos viene a decirnos que sea la mejor de las situaciones ni tampoco la peor. El mundo desarrollado hace tiempo que abandonó la cultura bélica, y los países en vía de desarrollo van también poco a poco deshaciéndose de ella. La violencia vuelve a depositarse en las ideas religiosas, que son las que la desataron en el mundo primeramente. Morir o matar por Dios por extravagante que nos parezca. es hoy la máxima expresión de la violencia y es la que consigue romper la identidad nacional en un abrir y cerrar de ojos logrando la ruptura de la identidad por el color de sus sacramentos y encendiendo la llama de la guerra civil.

Naciones como la Kurda, distribuidas en tres países tienen estatus diferente en cada uno de ellos, oscilando entre la persecución y muerte al reconocimiento institucional. En general, en Europa, las culturas nacionales repartidas en mas de un Estado conviven entre sí a un lado y al otro de la frontera con grandes diferencias ostensibles y sentimientos identitarios también diferenciados.

El Roselló, o Cataluña Norte, territorio cedido a Francia en 1659, mantiene diferencias sustanciales con Cataluña. Por ejemplo, solo en la sesión que celebró el Consejo General de los Pirineos el 10 de diciembre de 2007, o sea, ayer, se suscribió una carta a favor del catalán, lengua que apenas el 10% habla y donde la única lengua oficial es el francés. En 2009 el 13,9% de la población reconocía haber recibido alguna enseñanza en o de catalán. Vistas estas cifras, uno diría que un sentimiento de mayor autonomía debería manifestarse. Pero no es así. Comparen con Cataluña.

Parecida situación se puede ver en Iparralde, el País Vasco francés, donde hasta el 29 de enero de 1997 no se le reconoció la categoría  administrativa como organización geográfica y fue el 1 de enero de 2017 (sic) que se creó la comunidad de aglomeración del País Vasco. No es Departamento y en 2006 en sesión del Consejo General del Departamento de Pirineos Atlánticos se propuso reconocer el euskera como lengua cooficial, pero la propuesta fue rechazada. Hoy lo habla un 10% de la población.

Hay Naciones sin Estado que tendrían complicado lograr el sueño de Sion y llegar a tener un país propio como consiguió finalmente el pueblo judío con la creación del Estado de Israel en 1948. Los gitanos por ejemplo se reparten por toda Europa y aunque no posean una lengua común nadie en sus cabales les negaría la cultura identitaria suficiente. ¿Dónde fundarían su Estado?

Vivimos un tiempo de reverdecimiento de los sentimientos nacionalistas de índole política. En toda Europa,  ganan terreno los partidos que representan la exaltación de lo nuestro y el desprecio por lo otro. ¡Vaya Paradoja…..! Veremos……..

 

Todas los rostros llevan los mismos ojos bajo la misma frente. Agosto