Mesianismo y populismo

La gente sabe como los instintos dormidos se despiertan de pronto cuando menos lo esperas, en donde no lo esperas y en quien menos lo esperas. de pronto, sensaciones y creencias que parecían olvidadas empiezan a aparecer a tu alrededor. Surgen mas o menos veladamente, durante un tiempo apenas se oyen o leen y el ámbito privado parece ser su nivel natural hasta que comienzan a verse en otros espacios y cuando te das cuenta se han convertido en una corriente mayoritaria por mucho que cueste aceptarlo.

Hay ideas que han sido aplastadas por la historia y que uno cree que ya no van a tener cabida en las sociedades desarrolladas. Ideas derrotadas por el racionalismo y el espíritu ilustrado, pero de pronto empiezan a volver a inocularse en la sociedad civil. Esta claro que los vientos de la historia no siempre soplan en el mismo sentido y que viejas situaciones se vuelven a repetir con nuevas formas o nombres pero apoyadas en síntomas parecidos vuelven a manifestarse a su abrigo muy a pesar de lo que haya podido suceder con anterioridad.

Hace tiempo que los vientos de la historia alumbran una nueva era de conservadurismo mundial que ha dado en una nueva versión de populismo que enseñorea los países mas avanzados del mundo. Precisamente aquellos que parecían estar vacunados para ello. La era Trump en los EEUU y los movimientos liberticidas que nos llegan desde la Europa central, incluso la deriva del nuevo gobierno italiano con tintes xenófobos y eurófobos nos suenan fuera de lugar pero ahí están, alumbrando desprecios elementales a los derechos humanos, o preceptos fundamentales como la división de poderes y la independencia judicial, blindando sus fronteras ante una inmigración cada vez mas trascendente, iniciativas frente a la fundamentación del sistema parlamentario, cuando no una especie de desobediencia civil aparentemente pacífica como la que utiliza el bloque independentista catalán y otros movimientos disimiles en apariencia en Flandes, Lomardía, Renania o Baviera que en el fondo es otra violencia antidemocrática sustentada por una suerte de sentimiento antisistema que abandona los colectivos con piercings para pasearse por la Diagonal. Criterios inaceptables que cuestionan las bases de la convivencia democrática que tanto costó ganar y que como casi todo, lo que tanto tardó en construirse, puede irse al garete en un soplo.

Europa escucha hoy en día soflamas mesiánicas que llaman al desdeño racionalista para volver a imponer una suerte de re-romanticismo político atento a las visiones míticas y sentimentales que cuestionan la realidad por demasiado realista y que tratan de imponer una nueva visión estratégica del mundo basada en ensoñaciones conducentes a retorcer lo que pasa sin límite aparente tras las ideas de matiz nacionalista y carácter mesiánico en pos de Arcadias perdidas o nunca realizadas donde los ciudadanos desembocarán en súbditos de esos nuevos mesías que prometen el cielo en la tierra.

Europa se encamina a una Apocalipsis de las ideas. Las sensaciones se enseñorean de los datos y todo es cuestionable puesto que el origen lo es. El poder comunicador de las formas mesiánicas ha extendido la tribu a las organizaciones supranacionales de forma que la fobia gana a la filia y cualquiera se hace trampas al solitario. La cuestión es negar la mayor. Así toda consecuencia no es otra cosa que solo lo que no conviene. Los mesias nunca creyeron en la verdad sino que inventaron la propia.

 

Lo ininteligible no es sino otra forma de combinar lo inteligible Julio