ETA se cuela en Cataluña

La gente sabe que la vida esta llena de coincidencias algunas de ellas tan extraordinarias como impredecibles y que han condicionado los hechos alrededor de ellas. “Mira por donde…” suele decir la gente explicando con la expresión que sucede lo inesperado en el momento preciso. Algunas de esas coincidencias están tratadas en los grandes libros como coincidencias astrales que solo los Dioses hubieran podido conjuntar. Hacer coincidir. Pero es así. Las cosas suceden cuando quieren y los hombres y aún los sociólogos seguimos empeñados en una prospectiva que sigue pareciendo imposible.

Hoy anuncia ETA su disolución la primera semana de mayo y un especial y raquítico perdón a las víctimas. Es cierto que solo a las víctimas circunstanciales. La población civil que pasaba por allí cuando pusieron las bombas. No a los miembros de las fuerzas democráticas que les combatieron a los que consideraron su enemigo.  Su objetivo tan desenfocado, quimérico y violento fue la sociedad vasca en primer término y toda la sociedad estatal como consecuencia. Sigue sin ser demasiado pero es mucho mas de lo que hace pocos años se hubiera podido esperar. ETA cierra su capitulo de horrores de forma pública después de décadas de terror y locura. El sueño de una Euskadi y liberada, un Estado socialista como el modelo albanés, sigue siendo una pesadilla en tantas y tantas familias, en tantos territorios marcados para siempre por lo que sucedió. Y lo que sucedió fue que ETA cometió la mayoría de sus asesinatos contra Gobiernos democráticamente elegidos. Su gran actividad no fue en el franquismo sino en Democracia. Y lo hicieron seguramente porque no se creyeron aquella frágil e imperfecta democracia consecuencia de la transición. No fueron los únicos. ETA siguió creyendo que los sucesivos gobiernos salidos de las urnas no eran sino herederos directos del franquismo y por ello ilegítimos en lo profundo. Negaron el Estado, como negaron los tribunales que les juzgaban uno detrás de otro, negándose a declarar ante los jueces que les juzgaban de manera torticera y culpable según su retórica. Hoy, tras mas de décadas de lucha armada reconocen su inutilidad y el daño causado. No es suficiente, ya lo sabemos, la disculpa no rompe las fotos de los entierros, las familias rotas, el país compungido, la economía esclavizada. La profunda división entre los vascos y entre estos y los españoles y europeos. Deudas, seguramente impagables.

Este anuncio de ETA coincide en el tiempo con una situación similar en Cataluña, donde aún no han aparecido las pistolas y esperemos que no lo hagan, aunque el pulso al Estado de Derecho es el mismo, la negación de la justicia, la acusación de Estado post franquista, el desprecio a quien no piensa como uno, la imposición de los criterios absolutistas disfrazados de palabras vanas. La consideración de presos políticos a los que negaron los cauces democráticos para asaltar el cielo del poder. El sueño de la independencia como panacea universal que deberá curar todos los males. No se sabe en que modelo político pero bastante extemporáneo si miramos alrededor.

ETA surge de las juventudes del Partido Nacionalista Vasco y se diga lo que se quiera, alentado en alguna forma por el nacionalismo mesiánico de algunos de sus líderes. La jugada salió muy mal y al cabo de tantos años toca rectificar, pedir perdón e irse a casa en el mejor de los casos, en otro, continuar en prisión tras décadas de mazmorra. Precios enormes ambos.

Las bases para emular la historia están puestas en Cataluña. La división entre catalanes y entre estos y el resto de los españoles y ahora, también, de los europeos, de los que reniega el independentismo en el exilio es el pan nuestro de cada día. Recuerdo mi primer viaje en 1971 a Tirana, Albania, donde la gente del PC-ML teníamos refugio y lo recuerdo con la misma sensación con la que veo la connivencia de los políticos catalanes huidos con las fuerzas de la extrema derecha europea. El reducto de la xenofobia, el racismo y la cara renuente del peor fascismo. ¿Tan cerril es el asunto como para no ser capaces de aprender en las barbas del vecino?

 

El personal nacionalismo se abre paso ante la mirada atónita de la historia. Abril