Naturaleza ignota

La gente sabe que el impulso del hombre desde el principio de los tiempos, sean creacionistas o evolucionistas ha sido dominar el mundo. Conocerlo, colonizarlo y sojuzgarlo. El hombre al parecer tiene grabado en su ADN ese impulso descubridor a fuego. Siempre quiere ver mas allá, mas adelante. Los científicos van alumbrando cada día mejores y mayores detalles de las migraciones humanas. Los instrumentos tecnológicos y las nuevas técnicas científicas ayudan a ir cambiando las percepciones que tenemos de nosotros mismos. No hace unas semanas, se publicaron los estudios que adelantan la presencia del homo sapiens sapiens e doscientos mil años. Primero supusimos que surgimos alrededor de unos cincuenta mil años atrás, pero al parecer, cada día somos mas antiguos. Da igual, desde entonces hasta hoy, todos los humanos poseemos ese afán descubridor que nos ha llevado a cualquier confín en busca de los límites.

La historia de la humanidad la han ido poniendo sobre la mesa los descubridores, los que se aventuraron mas allá de los horizontes conocidos. Todas las culturas fueron enviando representantes alrededor del mundo conocido y después de ellos sus naves y soldados para domeñarlo. Es cierto que como es lógico conocemos mejor laos descubrimientos de nuestro mundo próximo. El mar mediterráneo por eso se le conoce como mare nostrum. Pero en realidad la historia se repite obcecadamente, de forma que según las crónicas el 12 de octubre de 1492 se pone pie de manera histórica en lo que hoy llamamos las Américas y en los siguientes 25 años, aquellos tipos infectados de sífilis, disentería, escorbuto, o tuberculosis, cargados con sus armaduras y espadas melladas lograron llegar a pie hasta los terrenos aledaños del polo norte y el polo sur. Casi nada.

De la búsqueda de esos andurriales por el hombre tenemos noticia de cómo eran y quien o que los habitaba. Los elefantes y leones del Magreb o el uro europeo vieron llegar hasta sus dominios al peludo armado. Pero de esa fuerza incontenible descubridora, fuimos incorporando la naturaleza desconocida, animal y humana al mundo conocido hasta que llegado el siglo XX podemos decir que no hay en realidad un lugar al que no hayamos llegado los hombres. Seamos quienes fuéramos. Y por nosotros la explotación y siendo nosotros, la sobre explotación. Así vimos desaparecer las especies mas emblemáticas y pudimos desarrollar una zoología completa del orbe.

El hombre se ha dedicado a explotar y sobre explotar la naturaleza hasta límites que hoy parecen sobrepasados desde hace cientos de años de forma que sabemos exactamente lo que hay en todo el mundo. Pero la Naturaleza que es mas obcecada aún, se empeña en desdecirnos continuamente, así aunque no lo parezca casi cada día los naturalistas descubre nuevas especies desconocidas. No hace mucho en Canarias mas de doscientas nuevas especies de invertebrados. Los espeleólogos sacan a la luz criaturas inimaginables de las profundidades. Pero este mundo de naturaleza desconocida no se remite a animales pequeñísimos o elementalísimos. El mono de hocico chato de Birmania, el cangrejo Yeti, el ratón con trompa pariente lejano de los elefentes, el olinguito, ultimo depredador descubierto en las selvas de Colombia, el lémur enano, el Titi de barba roja o descubierto en 2015 la tortuga de galápagos, el nuevo tapir en Brasil, la manta raya del río Tocanstins de 20kg o el mas impactante de 2008, el antílope de Vietnam. Pseudoryx Nghetuhensis o Saola, de mas de 1m de alto y 90 Kg de las montañas Annamite entre Vietnam y laos, desmienten esa idea de que todo el mundo es conocido.

Nos queda mundo por conocer, descubrir y explotar, para que no se desanimen los especuladores.

La naturaleza desmiente al hombre y se aferra a la vida. Marzo