Mas de cien veces

Larry Nassar

La gente sabe cuantos secretos le debe la sociedad. No hace falta encontrarse en una de esas cerradas y enigmáticas para estar de acuerdo en que los seres humanos cuando nos reunimos en sociedad adoptamos unos códigos distintos de los que ensayamos en nuestra comunicación intra personal e ínter personal. Cosas que haríamos o dejaríamos de hacer si no fuera porque, como se dice, estaría mal visto o bien visto. Quiere esto decir que la actitud está relacionada con los códigos de comportamiento en sociedad. Es cierto que salvo algunos casos excepcionales casi cualquier hombre del mundo es un socialis hominis, un ser social, que la naturaleza humana no es la individual si no se le suma la social y que hasta lo mas profundo de la psiquis el condicionante social nos impregna y define de manera radical. Es posible que el porcentaje de decisiones que tomemos en nuestro fuero interno que no estén contaminadas por los valores sociales sea mucho mas ínfima de lo que pensamos. Todos nosotros estamos modelados con los valores sociales, sean los que sean que el grupo social al que pertenezcamos tenga establecidos.

Los valores sociales son primeramente interiorizados a través del proceso educativo que no es sino el primer proceso impositivo y castrante que sufre el ser humano. La Escuela, sea como sea es un camino disciplinario hacia el ser conveniente, el que acepta las normas. Y dura cerca de veinte años aunque digamos eso que nunca se deja de estudiar. Algo mas del 25% de la vida media del hombre es el tiempo en que de la mañana a la noche nos sentamos en los pupitres. Ese enorme esfuerzo solo pretende mantener la sociedad al margen de quien la desconoce y puede que no acepte sus valores. Pero claro, el hombre como el agua sale por donde quiere y es entonces cuando la sociedad, ante el antisocial: Impone su ley y condena y aplica la pena. Aunque a veces……

A veces la sociedad opta por ignorar al antisocial y con ello le protege de otros grupos sociales. La condición de uno de los nuestros prima sobre cualquier otra. Ejemplos hay a montones aunque puede que sea en el seno de la Iglesia Católica en muchos países donde se ha dado mas esta protección. El caso del fundador de los legionarios de Cristo o los internados de Irlanda fueron muy sonados. Años y años de encubrimiento que fueron posibles por el hermetismo que caracteriza a la Institución y la peculiaridad de su estructura. Abusos sexuales a menores a montones durante años y años, violaciones y esclavitud sexual valiéndose de su condición de guía espiritual en nombre de un ser superior. Casos terribles.

Lo llamativo es cuando estos casos no se dan en grupos sociales cerrados y reunidos ante dogmas inflexibles sino en grupos supuestamente mas abiertos. El último de ellos es de los mas extraños. Larry Nassar, médico de la Federación norteamericana de Gimnasia esta siendo juzgado por, asómbrense, mas de cien casos abiertos contra el. Y la pregunta es: ¿Como es posible que en una sociedad como la norteamericana se pueda producir mas de cien veces el mismo acto delictivo y nadie lo supiera?

Cien veces son demasiadas. Y vuelven con el caso las reticencias que se denunciaban en la extinta URSS y los países comunistas sobre el proceso de generación de una gimnasta. Un camino lleno de indignidades.

Pero mas de cien veces……..

El tufo de lo peor del hombre se sigue cerniendo sobre el cuerpo de las mujeres. Enero.