El video del partido

La gente sabe que en algunos deportes que han elegido no darle la espalda a los tiempos y sumarse a las renovaciones tecnológicas de nuestro tiempo, hace mucho que entre otros medios de comprobación de las jugadas y con el fin de justificar las decisiones tomadas por los profesionales, está el uso del vídeo. Algunos otros deportes, que cada vez son más juegos que deporte, como el fútbol, siguen manteniéndose al margen de estas cosas, que es como si en Tenis, por ejemplo, se jugara con las raquetas de comienzos del siglo XX o en Golf, las afamadas maderas, fueran eso: maderas. Pero en fin, en otros no, el tenis, el fútbol americano, el baloncesto, etc. etc. Hace tiempo que viven acordes con los tiempos y cuando hay duda sobre la resolución de una jugada, entre otras medidas, visionan el vídeo de la jugada en cuestión, lo observan con toda la ralentización que deseen y terminan impartiendo justicia con eso, justicia.

Estamos en época electoral preparando la cita del 26J donde de nuevo se verán las caras previsiblemente, los mismos conocidos de siempre. Y previsiblemente, los resultados se parecerán a los anteriores como un huevo a otro. Mientras, el ciudadano, la gente, escudriña la información electoral. Se sienta en el sofá ante la tele y se traga los debates de los candidatos. Discute en el bar. Pide consejo a sus mayores, y tras ello, sigue sin salir del lío en que está metido. O sea: Nada cambiará, porque la gente no encuentra elementos diferenciadores que le lleven a fundamentar el voto previsto o pensar en un cambio de voto.

Todos los candidatos parece que se hubieran conjurado para pactar el mismo mensaje, como hacen las empresas creando un oligopolio virtual y protegerse, perjudicando al ciudadano raptándole las ventajas de la competencia. Y en el futuro no asoma un 11S o acontecimiento suficiente como para que las intenciones de voto se trastoquen. La gente se desespera en la búsqueda de la diferencia sin salirse de la confianza que uno u otro le inspira.

Pues bien, propongo un mecanismo que puede ayudar: revisar la jugada. Visionar el vídeo del partido y ver qué ha sucedido. Como es natural, hace tiempo que lo hago y aseguro que sirve de ayuda a la hora de tomar decisiones. En el vídeo, se ve y oye lo que los candidatos dijeron sobre esta o aquella cuestión. En qué forma se comprometieron a cumplir determinadas promesas que incumplieron. Con quiénes juraron que no se juntarían jamás y como se casaron con ellos después. Ver mentir a los políticos es un buen ejercicio. Recuerdo cuando vi el vídeo del partido de la OTAN decir a Felipe González aquello de: “Otan, de entrada no”, pero nadie se lo recordó meses después cuando firmó el acta de adhesión de TODOS los españoles, los que le votaron y los que no. En realidad, en todos los vídeos del partido, todos los políticos salen retratados. Todos han dicho alguna vez, alguna cosa que tiempo después les hubiera gustado borra de la videoteca, pero ahí se queda. Y hay cosas que dicen que aún dichas tiempo después, deberían ser objeto de reclamación. El señor Blatter, exjefazo de la FIFA, denuncia que sabía aquella mofa de las bolas calientes y frías en los sorteos de los grandes campeonatos de fútbol, pero sigue pretendiendo volver al puesto y al coche oficial.

El vídeo del partido debe servir como prueba para pedir responsabilidades y tomar decisiones tras ellas. Los políticos están acostumbrados a decir lo que les viene en gana a ellos o a sus asesores sin ningún temor de ser tiempo después retratados con sus propias palabras. En estos tiempos, la mentira electoral debería tener consecuencias legales. El problema es que a los jueces les nombran ellos.

Qué pena que no haya duda en el silencio. Junio