No basta un corazón

No basta un corazón. Un solo corazón.                       Cuando la ociosidad silba su deprimente canción de implacable porfía.     En otro lunes al sol. En su lento pasar. El día.   Presten un corazón. Un nuevo corazón. Para mañanas sin despertador. Jornadas sin ton ni son. Epitafio de las manos paradas. Exhaustas de idealizar la música salarial. […]