Un mundo de hechos consumados

La gente sabe muy bien que queremos decir los escribientes cuando decimos que se está aplicando una política de hechos consumados. Lo sabe porque el individuo de a pie la usa cotidianamente. De hecho, en la vida moderna, pocas estrategias se pueden hacer que no vengan determinadas por los hechos. Pocas.

El físico, el carácter y personalidad, el amor, los hijos, el trabajo, la religión o la condición sexual, son, por citar algunos de la infinidad de hechos consumados que condicionan nuestra intención. No digamos nada sobre la persistente debilidad humana ante la imprevisible Naturaleza. El hombre sigue siendo nada ante ella y los casos en los que esta le da un mordisco mortal a su soberbia y autoestima no apagan su eco en nuestra mente cuando llega el siguiente. Sin embargo, la expresión parece llevar consigo un deje de deslealtad ética con la Política, así en mayúsculas. Como si esta fuera un juego de caballeros, siendo, como sabemos, el origen de las mayores traiciones, asesinatos y matanzas de la historia. Lean El libro de los muertos, egipcio, La Historia Secreta de los Mongoles o cualquier tratado de cualquier época e interpreten en el texto los términos usados convenientemente: Verán lo que son. La política de hechos consumados, es la política, porque la vida es un hecho consumado.

El asunto viene a colación múltiple. La anexión reciente de Crimea por Rusia, que suponemos no se detendrá ahí o la denominada políticamente cuestión catalana. Se les reprocha ir por delante de los acontecimientos con lo cual la acción política deja de ser una respuesta a la cuestión social y muy al contrario, provoca esta, de manera que poniendo el carro delante de los bueyes el carro siga para adelante. Simplemente porque los bueyes en vez de tirar, terminan por empujar.

Antes de escandalizarse hay que recurrir a la memoria histórica y al análisis social actual y rápidamente se da uno cuenta que toda la política de Roma estaba basada en los hechos en los que en vez de esperarlos se provocaban. Durante toda la denominada Reconquista española, fue igual y los hechos que provocaron la I Gran Guerra y las provocaciones alemanas que dieron paso a la II y la Guerra de Malvinas y… ¡En fin!

En el caso de Crimea se visualiza que la ley escrita, sea o no democrática, es papel mojado ante los hechos. Mayoría de habitantes de habla rusa. Caladero refugio de la flota rusa, Benidorm ruso y que la primera acción del nuevo gobierno ucranio fue quitar la cooficialidad del idioma ruso. Un gobierno elegido por la fuerza de los Hechos consumados en el Maidán. Sin remedio.

En la cuestión catalana aún es más contundente la relación de los propósitos anunciados con nuestra reciente historia. La salida que propone Mas para sortear la fiscalidad estatal a sus intereses es provocar unas elecciones plebiscitarias, exactamente como se convocaron el 12 de abril de 1931 y que dos días más tarde acabó con el arriamiento de la bandera roja y gualda, el alzamiento de la tricolor y la proclamación de la II República Española.

En los movimientos sociales como el 11M, el movimiento Okupa, la reciente protesta de Burgos, las caceroladas en la Puerta del Sol, los escraches y muchas miles de ellas más, al margen de guardar en su interior un inevitable tufo malapartista acuden al hecho consumado, antes de que se produzca, simplemente porque de hacerlo del otro modo, sería siempre demasiado tarde. Y si no que se lo pregunten a Bakunin (Si alguien puede)

Las turbas se apasionan ante los hechos como los niños ante los trenes. Porque pasan. Marzo