20-O Indepentzia Eguna

LA GENTE, termina sabiendo cosas que no conoce. Es curioso y paradójico pero es así. La gente, por ejemplo sabe traducir perfectamente el titulo de este texto sin ninguna dificultad, a pesar que conoce que el euskera es un idioma complicado e intraducible para quien no lo ha estudiado de niño o en profundidad. El titulo reza: Día de la independencia en la lengua vasca, que no de todos los vascos. ¿Quiere eso decir que el día 20 del mes de octubre de 2011 empezaría el camino de Euskadi para lograr la independencia española? No. Con ello queremos decir que el vigésimo día de octubre de 2011 es sin duda el día en el que toda Euskal Herria ha conseguido la verdadera independencia. Ayer, millones de vascos nos sentimos por primera vez auténticamente independientes. Libres de la ligadura fatal que obligaba nuestra vida diaria a la existencia del condicionante más definitivo que pueda expresarse: La vida. Ayer, la gente vasca se independizo realmente de las tutelas viles, los chantajes silenciados, las miradas ocultas, las conductas condicionadas. ¡El territorio al que da nombre el término de Euskal Herria! Euskadi, Navarra y el Iparralde francés lleva más de cuarenta años dependiendo de las cuestiones derivadas de la existencia cotidiana de la violencia. No nos estamos refiriendo a las personas cuyas vidas estaban amenazadas por los violentos, toda la gente de Euskal Herria se sentía apresada en el silencio culpable que la situación planteaba. No es posible recodar los tiempos en los que no era necesario pensar lo que se sentía y expresarlo. Eran tiempos en los que los sentimientos se expresaban sin temor a ser calificado o aun peor, ser estigmatizado. Demasiada gente se ha pasado la vida mordiéndose la lengua, fingiendo lo que no era, aplaudiendo lo que no creía y comportándose como no hubiera esperado haberlo hecho jamás. Años en los que las conversaciones privadas, en voz baja, apenas en los confesionarios y no en todos, la gente era capaz de contar su verdadera arquitectura interior. Para alguna de esa gente, la vida tras un escolta se convirtió en la única posible. Mucha gente se paso la vida llorando a sus muertos y temiendo por los vivos. La violencia es una hidra perversa que emponzoña toda la vida civil con tal intensidad que como una espesa niebla no deja ver los contornos de las cosas y cambia la figura de todo de forma que nada es lo que parece mientras no es posible reconocer la realidad. Todo es un paisaje neblinoso en lo que todo se confunde y se viste de sospecha. Euskal Herria ha pasado una época oscura, dramática, envenenada y a la postre, inútil. Demasiada pena que no solo ha sido carísima sino gratuita.

ETA anuncia el cese definitivo de la violencia y nadie teme que no vaya a ser cierto. Puede que sea porque sabe que ETA hoy, no es capaz ya ni de mantener una actividad armada testimonial. La gente sabe las cosas, repito, aunque no las conozca. Demasiados años ha pasado ejercitándose en la interpretación de la medias palabras, las medias posturas, los medios discursos y las medias tintas de todos los que a medias han logrado sobrevivir al infierno del miedo siendo a medias. Mitad por fuera y mitad por dentro. La existencia de la muerte posible ha creado varias generaciones de gentes que tendrán que reciclarse a vivir como no lo han podido hacer hasta ahora, tendrán que a aprender a volver a vivir.

Quedan las víctimas. Tantas y tantas que uno termina por cansarse al contarlas, porque no se pueden contar solo los muertos, los de ambos lados, no, si hay que contar victimas las tendremos que contar por millones, en Euskal Herria, desde luego, pero también en España y en Francia y en Bélgica y en tantos otros sitios en donde las gentes de bien se han visto ante el paredón de la violencia de igual manera que en Azkoitia. Las victimas somos casi todos. Unos perdieron la vida en sentido literal y otros tantos, muchos más, hemos perdido tantas vidas en esta. Por eso, cuando uno recuerda aquel aforismo histórico de que siendo vasco se era “dos veces español” Hoy hay muchos mas españoles que por serlo, se sienten vascos. Vascos independientes.

Gora Euskadi Askatuta. 20 de Octubre