El agua de la noria

LA GENTE, UN DÍA, echa cuenta de las veces que ha visto las mismas cosas aunque se le presenten como nuevas, simplemente con haberlas acicalado un poco. Los promotores de lo mismo suelen ser aquellos que se empecinan en seguir tras el borrico que da vueltas y vueltas alrededor de la noria porque creen que en algún momento nos acostumbraremos a ello, seguiremos dando vueltas y mas vueltas como en un tiovivo interminable y creeremos que el futuro es eso. Las gentes, sean mas o menos leídas, saben que mas tarde o mas temprano, determinadas ideas se las volverán a presentar como nuevas, sí o sí. No queda claro sin embargo la finalidad última de preservar el hocico en la trocha borriquera, puede que por convicción, por ambición o simplemente por simplonería. El asunto es que las cosas vuelven a sonar de la misma manera una y otra vez.

En un diario de tirada nacional se pueden leer las siguientes frases entre sacadas del discurso del Príncipe de Asturias en un acto público y ante, como vulgarmente se dice, las altas instancias de la ciudad de Madrid, la administración autonómica madrileña y el Estado: “En vuestras manos-en nuestras manos-está recoger ese testigo de valentía y responsabilidad para que todos juntos, otra vez, podamos situar a España en el lugar que deseamos y le corresponde” y mas adelante: .. Evocó la famosa frase de Ortega y Gasset, “la solución de España es Europa” en insistió en la “necesidad de abandonar el ensimismamiento y mirar hacia fuera y no hacia adentro” para superar los desafíos que plantea la actualidad. Además señaló que las “nuevas reglas del juego” del mundo actual requieren “una nueva mentalidad” etc. Etc.

¿Les suenan las frases? Las hemos oído en boca de Lerroux, de Hazaña, de Franco, de su padre el Rey, de mi padre y de mi tía la del pueblo. Son las mismas frases que se podían leer en los periódicos que narraban la situación del país tras la independencia de los países de América, tras el desastre de Alhucemas, en el triunfo democrático de la alianza republicana en el 32, etc. Etc.

La cuestión nos deja dos salidas para acomodarle la reflexión pertinente. Una: O este país, después de tantos años y tantas cosas, sigue padeciendo los mismos exactos problemas de hace dos siglos o la clase dirigente se extasía ante la cadencia de la grupa del pollino que mueve el agua de la noria y como no sale de la rueda por mucho que camine, cada vez que le toca manifestarse vuelve a decir las mismas sandeces, porque decir las mismas cosas una y otra vez, por sabias que pudieran ser, solo puede ser una sandez.

La noria se inventó para sacar agua y dejarla correr no para que los cangilones suban y viertan el mismo agua. El único que sigue dando vueltas sin fin es el borrico.

No hay piedad en el agua para luz, que se quiebra. Diciembre.