Europa como lupanar

La gente, un día, sabe que son las pequeñas casualidades las que dan origen a los acontecimientos cuanto mas a la situación en la que las circunstancias nos ponen frente a los conceptos. Un mal giro en un cambio de sentido, por ejemplo, en Marbella, te puede dar de bruces con un aparcamiento vigilado lleno de Porsches y Jaguars que se ven aún mas imponentes ante el destello de las luces azules y rojas, tintineantes y sugerentes donde el neón dibuja la imagen del cuerpo desnudo de mujer y la copa de champagne. De pronto uno hace girar el coche y consigue encontrar de nuevo la salida  a la autovía, pero la idea se instala en el cerebro y al poco de llegar de nuevo al hogar, uno se pone a indagar y de nuevo la realidad es mucho más impresionante que la peor mente calenturienta.

Según un estudio de la ONU Europa cuenta con 140.000 mujeres esclavas sexuales, la mayoría procedente de los Balcanes y todas ellas apresadas en la violencia, el chantaje, la extorsión y la explotación. El negocio de la trata de blancas es el tercero del crimen organizado y en algunos sitios, el primero. Según ese estudio España es el país con mayor porcentaje reconocido de uso entre los encuestados, un 39% que reconoce frecuentar a meretrices, por los mas recatados 14% de Holanda o 13% de Suecia.

Parece una ingenuidad obsoleta el fijar la vista de nuevo en el mas viejo oficio del mundo pero hay diferencias sustanciales aunque como demostró el lupanar mejor conservado de Pompeya, descubierto en 1896 pero que se abrió al público en 2006, desde esa fecha, no siendo el edificio mas suntuoso ni mas importante ni estar en ninguna vía principal, es el que mayor cantidad de visitas atrae, el edificio mas visitado de toda la antigua ciudad romana. Como hace 2000 años, solo que entonces se dedicaba sobre todo  las clases populares dado que los poderosos contaban con sus propias esclavas sexuales en casa. Casi todas ellas inmigrantes de fuera del imperio, como ahora.

Puede que el asunto haga parecer que el tiempo es un lagarto que se muerde la cola cuando se aburre y puede que sirva de vaselina social a quienes de pronto detienen su mirada en los ojos de la explotación y puede que, incluso, sea esgrimida la voluntad expresa de algunas meretrices de continuar con su vida en el lupanar de turno, de cualquier modo, lo que hay detrás de todas las caras de la prostitución es la de la explotación por ejercicio de abuso de fuerza sea, además, esta, física o psíquica, o las dos bien juntas y que eso siga pasando a la vuelta del giro de autovía equivocado es un pobre honor para esta Europa que se dice vanguardia de los derechos y deberes democráticos en todo el mundo.

El debate sobre la prostitución esta cerrado, se limita tan solo a discernir entre que sea visible o no, es decir la legalización puede que termine como en Pompeya, donde las prostitutas debían registrase, pagar impuestos y seguir ciertas normas como la de usar un color de túnica marrón y colocarse una peluca rubia, lo que viene a decir que el lupus moderno no quiere quedarse sin su lupanar aunque para ello deba cerrar los ojos ante la peor sangre derramada.

Puede que ninguna palabra innombrable quede desposeída del tiempo. Agosto