Leves sanciones de USA y UE a Rusia por reconocer el Donbás

protestas ante la embajada rusa

EFEUcrania

La guerra ‘psicológica’ ha comenzado en Ucrania. El presidente Putin ha reconocido la independencia de las regiones ucranianas del Donbás y sus tropas avanzan hacia esos territorios mientras el petróleo supera los 100 dólares por barril y los mercados bursátiles occidentales y asiáticos dan señales de debilidad.

La respuesta de la UE ha sido limitada aunque por unanimidad. De momento bloquean a igual que USA el comercio con la zona del Donbás pero no con Rusia. A la vez amenazan a Moscú con el bloqueo de su participación en los mercados financieros europeos, mientras Alemania dice que ha paralizado la puesta en marcha del gaseoducto ruso NS2, pero solo de manera temporal y todavía no definitiva.

Seguimos pues en el juego de las decisiones políticas y de las advertencias mutuas a la espera de ver si los tanques de Putin entran a fondo en territorio ucraniano para consolidar la conquista y la práctica anexión del Donbás a Rusia, siguiendo el modelo ya utilizado en Crimea.

Y aunque todo apunta a que habrá invasión -el Senado ruso autorizó a Putin al movimiento y utilización de fuerzas militares fuera del país- de momento lo único que ha ocurrido y que en Europa ya se esperaba, es el reconocimiento por el Gobierno ruso del Donbás . Lo que ha sido respondido en Occidente con cierta debilidad por parte de USA y de la UE.

Mientras, sigue abierta la esperanza de la posible Cumbre diplomática sobre Ucrania como la que ha propuesto el presidente Macron en el nombre de la UE, donde los 27 han acordado ayer por unanimidad un primer paquete de las sanciones a Rusia.

Lo que al presidente Putin, que sigue llevando, la iniciativa en el conflicto no le acaba de impresionar porque sabe que en esta crisis y con el despliegue de tropas que tiene en la frontera de Ucrania de momento lleva las de ganar.

Mientras en Washington y Bruselas que van a remolque de Moscú por ahora se apuesta por una respuesta flexible y escalonada a los crecientes desafíos de Putin con la esperanza de que no estalle la guerra abierta lo que traería consecuencias que nadie quiere ni siquiera imaginar.

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